SI echamos la vista atrás cinco años, recordaremos la salvaje violación a una menor, en Igualada, la madrugada del 1 de noviembre de 2021, en Igualada, cuando la víctima tenía 16 años. 

El violador fue condenado a 35 años de prisión por la salvaje agresión a la joven, que sufrió pérdida de audición en un oído, y varios desgarros internos.

Todos los agentes y los peritos que dieron su testimonio durante el juicio remarcaron la gravedad de las heridas sufridas por la víctima y el carácter violento del acusado, que buscó "hacer el máximo daño posible" a la joven.

"No le importa en absoluto el sufrimiento ajeno... y es más, parece que disfruta con él". Así se refería a él, su víctima.

Ahora, la joven cuenta en una entrevista a 'El Periódico' que, 5 años después, de los 332.000 euros que tenía que recibir, según estipuló la sentencia, de su agresor... sólo ha recibido 80. "A mí ese dinero me habría ayudado a estabilizarme. Me gustaría poder pagarme una psicóloga y no puedo", explica la víctima que, actualmente trabaja como cajera, para pagarse sus estudios universitarios. 

¿Dónde queda el derecho a la reparación de la víctima?, se pregunta la joven... "Me robó una parte de mi adolescencia. Yo estaba haciendo segundo de Bachillerato y estuve tres meses sin poder ir a clase. Tuve que hacer las pruebas de acceso a la universidad especiales. En el instituto se portaron muy bien. Tenía una profesora que venía a casa y a mis compañeros les dijeron que no podían preguntarme nada: todos los respetaron. Pero volver fue difícil. Y me quedé sin viaje de fin de curso. Sé que es una tontería pero para mí era importante. Pensaba: ¿para qué salí de fiesta ese día? ¿cómo se me ocurrió volver sola de noche con 16 años?" Según Irene Montero, todas las mujeres deberían poder volver a casa solas y borrachas... Señora Montero, escuchando a esta chica, ¿sigue pensando lo mismo?