Tras la captura, el pasado 3 de enero, del dictador venezolano Nicolás Maduro por EEUU, el presidente estadounidense, Donald Trump, instó el pasado 11 de enero al régimen cubano a «llegar a un acuerdo»: «Les invito vehementemente a llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde (…). No habrá más petróleo ni dinero para Cuba. ¡Cero!».
El inquilino de la Casa Blanca no ha detallado más en qué consiste ese acuerdo. Pero analistas apuntan a la exigencia de Trump de cambios políticos o de régimen, una disminución de la influencia militar cubana en la región, etc...
Lo último en este sentido es que Trump ha dicho: "Cuba es una nación en decadencia. Lo ha sido durante mucho tiempo, pero ahora no tiene a Venezuela para sostenerla. Así que estamos hablando con la gente de Cuba, con las altas esferas de Cuba, para ver qué pasa". Pero no concretó más.
Poco antes, el presidente estadounidense había declarado: "No tiene por qué ser una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrían a nosotros y querrían llegar a un acuerdo… Su situación es muy grave para Cuba. No tienen dinero. No tienen petróleo. Vivían del dinero y el petróleo venezolanos, y nada de eso les llegará ahora".
En ese contexto, se está produciendo en la isla la evacuación de personal por parte de embajadas y empresas. Por ejemplo, lo ha hecho la multinacional británica de bienes de consumo Unilever.











