El fentanilo ya es la principal causa de muerte por sobredosis en las grandes ciudades de Estados Unidos: San Francisco, Nueva York o Filadelfia, epicentros del progresismo estadounidense. Fueron ciudades gobernadas por demócratas las que apoyaron con gran entusiasmo los movimientos anarquistas y el retirar los fondos a la policía, decisiones que ahora les salen caras, ante la oleada de crímenes, delincuencia y drogas que asolan sus calles.

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Es más, como ha analizado Ignacio Aguirre en Hispanidad, muchos de los representantes políticos de estas ciudades han sido destituidos por la grave situación y el éxodo masivo que se está generando de Estados demócratas a republicanos. 

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Y es que más de 150 personas mueren cada día por sobredosis relacionadas con el fentanilo. Oregón ha sido el primer estado en dar marcha atrás en sus políticas progresistas, en noviembre de 2020 los demócratas decidieron despenalizar la posesión de pequeñas cantidades de drogras duras, la iniciativa de “despenalización de drogas y tratamiento de adiciones”, conocida como medida 110, recibió el apoyo del 58% de los votantes.

Así, Oregón se convertía en el primer estado en dar vía libre a las drogas, algo que se calificó de histórico. Se eliminaron las penas de prisión por consumo de drogas, en sustitución, se imponían multas de hasta 100 dólares, que podían ser retiradas si la persona se sometía a controles rutinarios. Pero tras tres años con la norma en vigor se ha podido comprobar que el experimento progresista solo ha hecho que se disparen las sobredosis.

Más de 150 personas mueren cada día por sobredosis relacionadas con el fentanilo

Según los datos del condado de Multnomah, en Portland (Oregón) las muertes por opioides en el estado aumentaron de 738 en 2021 a 956 en 2022.

Por todo ello, la gobernadora demócrata Tina Kotek ha tenido que reconocer el error de su partido y firmar la nueva ley, HB 4002, por la que se convierte la posesión para uso personal en un delito menor punible con hasta seis meses de cárcel. Además, se permite a la policía confiscar las drogas y tomar medidas enérgicas contra su uso en las aceras y parques.

El líder republicano de la Cámara de Representantes de Oregón, Jeff Helfrich, se ha alegrado de la situación y ha asegurado: “Los republicanos se mantuvieron unidos y obligaron a los demócratas a hacer lo que exigían los habitantes de Oregón: recriminalizar las drogas”.