Empezamos esta crónica semanal de Hispanoamérica —en la que hacemos especial énfasis en la defensa de la vida, la familia y la libertad— en Nicaragua, para defender el derecho a la libertad de culto y a manifestar libremente las propias creencias.

En ese país centroamericano, el dictador Daniel Ortega  —en el poder desde 2007—  continúa con su represión a la iglesia católica y en los últimos meses la ha incrementado. Además del arresto y procesamiento de Mons. Rolando Álvarez y el arresto y exilio de varios sacerdotes la dictadura ha expulsado del país a congregaciones religiosas como las Misioneras de la Caridad y el Nuncio Apostólico. Además, también ha cerrado varios medios de comunicación católicos.

Esta semana, además, el dictador Ortega reconocía que “nunca tuve respeto a los obispos, no podía creer en los obispos, en algunos sacerdotes, y en ese acercamiento eran excepciones de sacerdotes que tenían una práctica cristiana como Gaspar García Laviana, que sin ser nicaragüense tuvo más compromiso con el pueblo”, recoge Aciprensa.

El dictador recordó las protestas de 2018 que exigían su salida del poder. De forma particular, se refirió a una intervención de la policía en la localidad de Masaya, donde el régimen también arremetió en varias oportunidades contra la Iglesia Católica.

El reciente estudio ‘Nicaragua: ¿Una Iglesia perseguida?’ reveló que, bajo la dictadura de Daniel Ortega, la Iglesia Católica en el país ha sufrido cerca de 400 ataques en los últimos cuatro años.

El Arzobispo pidió “para que llegue el momento en que los cubanos no tengan, no quieran salir de su patria

Nos vamos ahora a Cuba, país que también padece una terrible dictadura, la comunista iniciada por el dictador ya fallecido Fidel Castro hace ya más de 50 años. El Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Dionisio García, invitó a los fieles a pedir a Cristo para que llegue el momento en que ningún cubano tenga que dejar su patria, pues la migración ha dejado a muchas familias separadas, recoge Aciprensa.

“Pidamos por nuestro pueblo, por las familias divididas, sobre todo por cuestiones de trabajo, pero principalmente por la inmigración, por la que tantas familias han quedado, pues, separadas”, expresó Mons. García al inicio de la Misa dominical.

cuba

El Arzobispo pidió “para que llegue el momento en que los cubanos no tengan, no quieran salir de su patria. Para que los cubanos podamos reconocernos como hermanos donde quiera que estemos”.

Al celebrar la Eucaristía en el último domingo de Adviento, Mons. Dionisio García invitó a pedirle al Señor para que con la Navidad, Cuba “conozca ese misterio de amor que es Dios que se hace hombre por nuestra salvación”.

“Que la fiesta de la Navidad la recordemos todos. Y que la recordemos como una fiesta de esperanza y de alegría”, y de la familia, pues Cristo “nació en una familia formada por José, por María, y por el hijo del niño Jesús”, expresó.

Un signo claro de sincera voluntad de paz debe manifestarse en el respeto a la vida, el cese a las extorsiones

Y en Colombia, el obispo de Istmina-Tadó, Mons. Mario Álvarez Gómez, llamó a los varios grupos armados a que hagan un “cese al fuego unilateral” para “celebrar Navidad en paz”, y comprometerse con la pacificación del país con hechos concretos.

El Prelado se refirió al Ejército de Liberación Nacional (ELN), “a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, a las Fuerzas Revolucionarias Mexicanas y las Fuerzas Armadas RPS-Cartel del Norte”, que operan en el departamento del Chocó, donde se ubica la Diócesis de Istmina-Tadó.

“Un signo claro de sincera voluntad de paz debe manifestarse en el respeto a la vida, el cese a las extorsiones, la desaparición de las fronteras o barreras invisibles, el reclutamiento e instrumentalización de niños, niñas, adolescentes y jóvenes”, señaló Mons. Álvarez Gómez, recoge Aciprensa.

La Diócesis de Istmina-Tadó también animó a “continuar con la implementación del ‘Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de Paz Estable y Duradera’”, firmado entre el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) antes de su disolución oficial.