Empezamos esta crónica semanal de Hispanoamérica  —en la que hacemos especial énfasis en la defensa de la vida, la familia natural, la libertad de enseñanza y el bien común, es decir, los principios no negociables establecidos por Benedicto XVI— en México, para defender el principio no negociable del derecho a la vida. 

En ese país, el Congreso de uno de sus estados, de nombre Aguascalientes, ha tomado una decisión que atenta contra la vida de los no nacidos, los más indefensos, al aprobar el aborto hasta la semana 12 de gestación, informa Aciprensa

Ahora, este estado podría seguir las directrices de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que el pasado 30 de octubre declaró inconstitucional el sistema normativo que penalizaba el aborto en el Estado de Chihuahua:

El actor, productor y actual postulante a la Presidencia de México, Eduardo Verástegui, volvió a condenar la práctica del aborto, es decir, matar niños en el vientre de sus madres: 

Nos vamos ahora a Colombia, también para defender el principio no negociable del derecho a la vida, que es a lo que se dedica la Red Provida Latam. Esta organización provida ha desarrollado en ese país una iniciativa, denominada ‘Baby Shower del Niño Jesús’, consistente en recaudar obsequios para mamás embarazadas -con problemas de pobreza o vulnerabilidad- y para sus hijos que están siendo gestados, informa Aciprensa.  

Nuestro siguiente destino es Nicaragua, donde la dictadura comunista-sandinista de Daniel Ortega prosigue con su persecución a los católicos. Uno de sus último episodios tenía lugar esa semana, cuando agentes del régimen detenían al obispo de la Diócesis de Siuna, monseñor Isidoro del Carmen Mora (63 años).

Este obispo se había solidarizado con otro prelado encarcelado por la dictadura nicaragüense, Mons. Rolando Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, que fue encarcelado en febrero de este año con una pena de 26 años por oponerse al régimen y expresarse libremente. Además, Mons. Álvarez se negó a ser extraditado a EEUU: él prefería quedarse con su pueblo, aunque fuera en prisión… 

Relacionado

Pero la dictadura nicaragüense no se conformó con la detención de monseñor Isidoro del Carmen Mora Ortega. Porque, también en estas fechas, ha prohibido una tradición muy arraigada en el país centroamericano consistente en las ‘posadas’, es decir, unas procesiones que recorren las calles de las ciudades del país representando escenas navideñas, y que concluyen compartiendo un ágape entre los vecinos, informó Religión en Libertad.