
Las alianzas internacionales que va tejiendo Marruecos poco a poco le van sirviendo para comer terreno a España, por ejemplo, en el ámbito militar.
Recientemente se supo, por La Razón, que la industria militar alauita ha emprendido un proyecto de fabricación de drones a tan solo 35 kilómetros de Casablanca, es decir, muy cerca de España.
Entre esas alianzas internacionales de Marruecos destaca la que tiene con Israel y también con EEUU. Y todo ello mientras el sanchismo pierde terreno en esas esferas.
También tiene algo que ver en ello el caso Pegasus, que, como se recordará, fue el escándalo que se desató cuando se supo que el software de espionaje israelí -con ese nombre, Pegasus- infectó los teléfonos del presidente del Gobierno Pedro Sánchez y de la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Poco después, oh casualidad, Sánchez cambiaba la tradicional postura española respecto al Sahara -la de la ONU, la celebración de un referéndum de autodeteminacion- y se plegaba a los intereses marroquíes, que por supuesto asumen como propio este territorio aunque están dispuestos a concederles una cierta autonomía.
La sospecha es evidente: el software israelí Pegasus fue infiltrado por los servicios secretos marroquíes en los teléfonos móviles de miembros del Gobierno español, y desde entonces disponen de material suficiente para chantajear a Pedro Sánchez y por eso este cambió su postura respecto al Sáhara. Es una sospecha, sí, pero muy verosímil...
En ese contexto, The Objective publica que la fontanera del PSOE Leire Díez siguió la pista a un espía israelí en España tras el pinchazo a Sánchez...









