Recientemente, el Gobierno del Líbano prohibió las "actividades militares" del movimiento proiraní y chií Hezbolá.
Lo anunció el primer ministro, Nawaf Salam: "Por todo lo que ha hecho, vamos a bloquear inmediatamente todas las actividades militares y de seguridad de Hezbolá al considerarlas ilegales, vamos a obligarles a entregar sus armas al Gobierno libanés y a limitar su trabajo en el ámbito político a los marcos constitucionales".
Poco después, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, añadió que el Consejo de Ministros "tiene el derecho a tomar este tipo de decisiones y prohibir las actividades militares que se encuentran fuera de la legalidad". "Se ha puesto en manos de las fuerzas de seguridad la puesta en marcha de medidas para cumplir con este anuncio en todas las regiones de Líbano".
Cabe recordar que, tras el ataque de EEUU e Israel a Irán -que acabó con la vida del ayatolá Alí Jamenei-, Hezbolá atacó a Israel, lo que desencadenó la respuesta de los judíos, a su vez atacando a el Líbano.
Además de ello, Joseph Aoun pidió ayuda internacional para "presionar a Israel para detener los ataques contra Líbano".
En cualquier caso, el significado de la prohibición de las actividades militares de Hezbolá es que el Líbano cristiano y el Israel judío se unen contra los fanáticos del movimiento proiraní y chií, que había conseguido crear un Estado dentro del Líbano, que perpetra atentados terroristas en Israel.
Y esto nunca antes había ocurrido. Y de ahí su importancia.
En ese contexto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se dirigió al pueblo de Irán en un vídeo, instando a sus ciudadanos a liberarse “del yugo de la tiranía” y afirmando que la liberación de Irán “depende de ustedes: el valiente pueblo iraní que tanto tiempo ha sufrido”. “No queremos dividir Irán, sino liberar al país y vivir en paz con él”. “No estará lejos el día en que Israel e Irán vuelvan a ser grandes amigos”.
Asimismo, Netanyahu aseguró que "buscamos debilitar al régimen y permitir el cambio. Tenemos muchos más objetivos, pero no los detallaré aquí”. “A los miembros de la Guardia Revolucionaria que oprimen al pueblo iraní en las calles les digo esto: también ustedes están en la mira. Quien deponga las armas no sufrirá ningún daño. Quien no lo haga, será responsable de su propia suerte”, advirtió el primer ministro judío.












