En Perú, el pasado 12 de abril se celebraron elecciones presidenciales. 

Y no ha sido hasta ayer, 17 de mayo, cuando la Oficina Nacional de Procesos Electorales informó de que Keiko Fujimori (Fuerza Popular) el 17,18% de los votos válidos y Roberto Sánchez de Juntos por el Perú con el 12,03% de los votos han pasado a la segunda vuelta, que se disputará el próximo domingo 7 de junio. 

Se ha quedado fuera, por la mínima el provida y profamilia Rafael López Aliaga, que recibió el 11,90% de los sufragios y que ha denunciado supuesto fraude electoral.

En lo que respecta a los principios no negociables para una acción política basada en el humanismo cristiano, establecidos por el Papa Benedicto XVI -respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural; la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer; la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas- Keiko Fujimori (Fuerza Popular) acepta el aborto en caso de peligro de vida para la madre. Y está en contra del matrimonio homosexual y de la eutanasia

Por su parte, Roberto Sánchez pertenece al partido izquierdista Juntos por el Perú, partidario del aborto. Y él, al igual que su partido, ha apoyado el matrimonio homosexual.