El Jemad es la máxima autoridad militar del Ejército español, que no en vano esas siglas significan "Jefe del Estado Mayor de la Defensa". 

Fernando Alejandre Martínez fue el militar de mayor rango durante el último año de mandato de Mariano Rajoy y los dos primeros de Pedro Sánchez, antes de que el presidente del Gobierno español decidiera traicionar a España frente a Marruecos... todavía no sabemos por qué.

Y entonces, el diario ABC abrió su portada del pasado domingo 29 con estas palabras de Alejandre: "Tenemos una amenaza cierta y clara de Marruecos". 

De entrada, felicito al director de ABC por elevar una entrevista con un jubilado a la categoría de titular de portada. Es cierto que Alejandre se contiene: rechaza concretar. Ahora bien, el único reproche que se puede hacer a su advertencia es que debería haberla planteado cuando estaba en activo. Es cierto que la situación con Rabat se agrava cuando Alejandre ya había pasado a la reserva, antes de que el presidente del Gobierno español diera el paso definitivo por el que abandonaba a los saharauis, y entre Marruecos y Argelia, optaba por Marruecos. 

Conclusión, antes estábamos invadidos por los marroquíes y ahora lo estamos por marroquíes y por argelinos. 

El ex-Jemad, máxima autoridad militar española, Fernando Alejandre advierte:  "Tenemos una amenaza cierta y clara de Marruecos"

Y ahora vamos con la guerra de Irán, directamente relacionado con el conflicto entre España y Marruecos: los desplantes de Sánchez a Trump aceleran los planes de Mohamed VI para hacerse con Ceuta y Melilla.

Marco Rubio pronuncia  el verbo clave al Sanchismo: presumir. En efecto, Felipe González también cerró el espacio aéreo español a los aviones norteamericanos... pero no alardeó de ello.

 

 

Reparen en que las palabras de Rubio tienen un reproche final, el más importante: mire usted, don Pedro, usted puede ayudarnos o no ayudarnos y debería hacerlo como el resto de miembros de la OTAN. Ahora bien, lo que no puede hacer es presumir de que cierra el espacio aéreo español a los aviones norteamericanos. Hacerlo bien, presumir de ello... resulta un poco más molesto. 

Y sí, Marruecos se prepara para reconquista Ceuta y Melilla sin que Sánchez permita ni tan siquiera como hipótesis que el Ejército español prepare un plan directo de Defensa y ataque a Marruecos. Un plan que tendría dos partes: la pelea en campo de batalla y el control de la sexta columna que Mohamed VI ya tiene metida en España: un millón de súbditos del sátrapa marroquí viven en España. 

Y recuerden: si Marruecos invade Ceuta y Melilla los israelíes le apoyarán y la Casa Blanca mirará hacia otro lado. No olviden que ya está pensando en trasladar las bases de Morón y Rota a Marruecos. Al igual que la OTAN, porque Ceuta y Melilla... no son territorio OTAN.

Sí, la advertencia de Alejandre resulta de lo más pertinente.

Un cuarto misil iraní contra Turquía, pero la OTAN no reacciona: El plan post-guerra de Estados Unidos es romper la OTAN, de hecho o de derecho. Entonces Europa se encontrará sola frente a Rusia. A lo mejor es bueno

Volvamos al escenario de la guerra de Irán y olvidémonos de aquel que, si no fuera por miedo, sería la novia en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro, tal y como le exige su egolatría: un cuarto misil iraní contra Turquía, pero la OTAN no reacciona, así que ya es hora de decirlo: el plan post-guerra de Estados Unidos es romper la OTAN, de hecho o de derecho. Entonces Europa se encontrará sola frente a Rusia. No tiene por qué ser malo esto de aprender a defenderse solito, pero, por el momento me temo que no estamos preparada para una guerra nuclear táctica... que es de lo que estamos hablando en una posible guerra entre Rusia y la Unión Europea.

Algo curioso: no olvidemos que, a pesar de RTVE y para disgusto de sus dirigentes, Trump todavía puede ganar la guerra como la está ganando en Venezuela. Aún puede conseguir a su ayatolá-Delcy: está en ello.

Y por cierto, resulta que, en ese curioso barómetro para saber quien está ganando la guerra, se nos enseñen imágenes de los daños que los ayatolás provocan en el resto de países de su entorno. Claro: no podemos saber si los bombardeos norteamericanos e israelíes han tenido éxito por la sencilla razón de que Irán está cerrado a las cámaras de televisión y que no tenemos ni idea de los que piensan los iraníes. Recuerden que no hace ni medio año que los iraníes se atrevieron a levantar la voz y el Régimen mató a 30.000. Así que, ¿Seguro que Irán está ganando la guerra? ¿Seguro que el malo es Trump y el bueno era Jaminei?