Como siempre, Trump acierta en el fondo es un tipo realmente profundo que ha devuelto los principios cristianos al escenario político internacional y fracasa con sus formas groseras y trileras. Además, es un negociador formidable pero se le empieza a ver el plumero. O sea, cuando va de farol. Eso es malo, Donald.

Cumbre de la OTAN en Ankara. Es decir, el anfitrión es uno de nuestros más longevos dictadores, un fundamentalista peligroso llamado Recep T. Erdogan. Si el mundo necesita a este tirano para hacer frente común frente a no se sabe quién, mal vamos.

Pero volvamos a Trump. No dicen que la Cumbre se ha hecho a la medida de Trump. Sí, pero, en el fondo, Trump tiene razón. Desde el final de la II Guerra Mundial, la comodona y degenerada Europa ha vivido 'protegida' por el Ejército norteamericano, cuando lo que debería haber hecho es plantarle cara al comunismo. Sin embargo, no sólo no le ha plantado cara sino que lo ha prohijado, y ahora llama al marxismo, la tiranía más cruel de la historia, progresismo.

Así que Trump ha dicho: si quieres que siga aquí, defiéndete tu solita, Europa. Porque encima, los líderes europeos resultan tan vacuos como presumidos: se dedican a darle patadas a su defensor americano, y cuando éste les necesita, por ejemplo para derribar a la homicida teocracia iraní, le responden que ellos se guían por el derecho internacional... igualito que los ayatolás.

Esta es la cuestión clave de esta Cumbre, aunque hay quien opina que lo más grave es que el sustituto de Peinado, -no Peinado-, le haya prohibido a Begoña acudir a la reunión y pasear por Ankara, con la 'empañolada' señora de Erdogan que, como creo haber dicho antes, es un fundamentalista islámico. 

La Cumbre en Ankara representa la ultima oportunidad de la OTAN: enviar soldados europeos a Ucrania a enfrentarse con los rusos. Lo otro es seguir con el estilo de esta generación de europeos: yo no dejo de hablar pero no me mojo ni en la ducha. Les enviaré armas a los ucranianos y que ellos pongan los muertos. Yo, Juan Europeo, soy así de solidario.

¿Qué debería hacer la OTAN y, sobre todo, los países del Atlántico norte y del sur, como España? Pues aprovechar esa Cumbre para hacer un llamamiento a la vuelta al servicio militar obligatorio, que es más barato que producir armas y mucho más eficaz: en los tiempos de la IA, las guerras las sigue ganando la infantería... como se ha demostrado en Ucrania. El ejército ruso puede bombardear Kiev, pero su infantería no ha logrado llegar a la capital ucraniana. 

Además, la mili obligatoria haría que Europa recuperara una idea elemental: si a mo a mi patria, que es tanto como amar a los míos, tengo que estar dispuesto a defenderlas, incluso, llegado el momento a entregar mi vida por ellas: ¿Cuántos miembros de los países de la OTAN creen que están dispuestos a este sacrificio?

Por lo demás, la cumbre está pensada para dos cosas: para que Estados Unidos consiga un mayor compromiso europeo, lo qu ede hoy para mañana se concretará con la compra de armas de EEUU, que es el que las fabrica y, para que líderes como Pedro Sánchez que se distinguen por oponerse a la carrera armamentística, pueda enarbolar el multilateralismo o el derecho internacional y otros principios que han producido el injusto mundo en el que vivimos. 

¿Lo más urgente? Envíar soldados europeos a Ucrania a enfrentarse con los rusos y volver a las fronteras de 2021.