A finales de agosto, Cristina Martín informaba en Hispanidad sobre dos nuevos sucesos en la Región de Murcia: lanchas rápidas cargadas de inmigrantes llegaban a Cartagena, ante la pasividad del Gobierno. Unas semanas después, en la tarde de ayer miércoles, ha sucedido de nuevo.

Recuerden que estas ahora han diversificado su negocio y ya no sólo son narcotraficantes, sino también traficantes de personas. Transportan drogas y migrantes en lanchas rápidas, que son mucho más potentes que las patrulleras de la Guardia Civil, por la costa andaluza y murciana, incluso llegando a Baleares.

En este nuevo caso, tres agentes de la Benemérita han resultado heridos después de que la embarcación, relacionada con el narcotráfico, embistiera la patrullera en la que navegaban en aguas de Cabo Cope.

Al parecer la narcolancha estaba en pleno "petaqueo", una práctica vinculada al narcotráfico que consiste en suministrar combustible a otras embarcaciones utilizadas por organizaciones criminales. Fue entonces cuando embistieron a los policías que se acercaban.

Eso sí, los dos tripulantes de la narcolancha fueron detenidos por los agentes, según ha informado la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). Pero los agentes sufrieron heridas, uno de ellos ha recibido cinco puntos de sutura y los otros dos sufrieron heridas de menor consideración.

"Rozamos otra vez la desgracia en nuestras aguas", ha denunciado la organización, que ha hecho público su apoyo a los agentes y ha reclamado más medios y mejores para luchar contra el narcotráfico.