El Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande Marlaska ha reconocido que su Oficina de Comunicación elaboró en 2024 un dossier interno con perfiles de directores de medios, columnistas, tertulianos y redactores, que incluía una valoración de su orientación ideológica y, en bastantes casos, de su actitud hacia el Gobierno.
En concreto, el dossier tenía 54 páginas y recogía fichas de unas 281 personas, incluyendo fotografías, trayectoria profesional y valoraciones sobre su ideología y su posición respecto al Gobierno.
El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, cómo no, ha restado importancia a esta información: «Según se me ha trasladado, es un documento de trabajo simplemente para conocer y saber lo que se dice de la actualidad». «No tiene ningún otro objetivo o finalidad al respecto». «El Ministerio del Interior no hace diferencias ni entre medios ni entre periodistas a la hora de dar la información y de contestar a cualquier requerimiento».
Pero las asociaciones de la prensa no están de acuerdo. Así, por ejemplo, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha emitido un comunicado en el que expresa "su más enérgica condena" ante la revelación confirmada, por parte del Ministerio del Interior, de la elaboración de un documento que clasifica ideológicamente a decenas de profesionales de la información por parte de su Oficina de Comunicación, entre finales de 2023 y 2024.
"En una sociedad democrática, ningún organismo del Estado tiene legitimidad para fichar, catalogar o perfilar ideológicamente a quienes ejercen el periodismo, por cuanto constituye un ataque directo a la libertad de prensa, reconocida en el artículo 20 de la Constitución Española, al introducir un elemento de vigilancia y potencial represalia sobre el ejercicio profesional de la información. Esta práctica, incompatible con el Estado de derecho, puede tener consecuencias sobre el ejercicio del periodismo crítico, dado que los periodistas pueden verse condicionados en su labor profesional al saber que sus informaciones u opiniones son objeto de seguimiento y catalogación por parte del Gobierno. Resulta especialmente grave que se establezca una distinción entre periodistas “afines” y “problemáticos” desde una institución con capacidad de influir en el acceso a fuentes, acreditaciones y trato institucional", prosigue la FAPE en su comunicado.
Ante estos hechos, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España exige al Ministerio del Interior el "cese inmediato de cualquier práctica de clasificación, seguimiento o perfilado de periodistas por parte de organismos públicos; garantías efectivas de que los profesionales incluidos en el listado no han sufrido ningún tipo de perjuicio, represalia o trato diferenciado como consecuencia de esta catalogación y depuración de responsabilidades en el seno de la Oficina de Comunicación del Ministerio del Interior".
La FAPE concluye realizando “un llamamiento a las demás asociaciones profesionales del sector, a los colegios de periodistas, a los sindicatos y a la ciudadanía en general para que se sumen a la exigencia de transparencia y rendición de cuentas. La libertad de prensa no es un privilegio de los periodistas, sino una garantía democrática de toda la sociedad: cuando se vigila a quienes informan, se controla indirectamente el derecho a recibir información veraz".
A este comunicado de la FAPE se ha adherido la Asociación de la Prensa de Madrid (APM).