Izquierda Unida (IU) ha asomado la patita, de nuevo. Sus diputados han pedido al Congreso que la Mezquita-Catedral de Córdoba sea de titularidad pública. Como dice el refrán, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, los diputados de IU están usando el reciente incendio en un monumento que es Patrimonio de la Humanidad para volver a exigir que se le quite a la Iglesia Católica, es decir, su expropiación.

A nivel político, IU tiene un protagonismo mínimo y se encuentra dentro de la coalición Sumar. Su ideología comunista, republicana, federal, feminista y ecologista no es desconocida, pero ha perdido relevancia en las últimas décadas: de hecho, en las elecciones generales del 23 de julio de 2023, Sumar obtuvo 31 escaños… y dentro de estos, sólo 5 son de IU (Enrique Santiago -portavoz de la formación en el Congreso-, Toni Valero, Francisco Sierra, Engracia Rivera y Nahuel González).

 

 

 

Ahora, aprovechando el reciente incendio que ha sufrido la Mezquita-Catedral de Córdoba, IU exige datos que aclaren si “está descartado que fue fruto de la inadecuada y poco transparente gestión del Cabildo”. Además, critican que distintas informaciones “apuntan que el incendio se generó en una zona junto a la capilla del Espíritu Santo que, según ha declarado el propio órgano eclesiástico, se utilizaba como almacén de maquinaria y mobiliario a pesar de ser una zona de incalculable valor patrimonial”.

En su iniativa, IU plantea al Gobierno si “va a realizar alguna acción para el reconocimiento jurídico de la titularidad pública de la Mezquita, y garantizar una gestión pública y transparente”. También valora positivamente “la eficaz respuesta del cuerpo de bomberos”, la Administración central a través del Ministerio de Cultura (que dirige Ernest Urtasun, portavoz de Sumar) y de la Consejería competente de la Junta de Andalucía (esto les haría poca gracia, pues la Junta está gobernada por el pepero Juan Manuel Moreno Bonilla). Eso sí, IU vuelve a la carga y advierte que “si bien buena parte de la restauración anterior de la mezquita ha sido financiada durante largo tiempo y puntualmente en la actualidad por el Estado, en virtud de su condición de bien de interés cultural y en desarrollo del Plan Nacional de Catedrales, los beneficios de su uso litúrgico y los económicos de su uso turístico los percibe en exclusiva la Iglesia Católica”. ¡Cómo no! Y por si esto no bastara, vuelve a criticar su inmatriculación en 2006.

IU debería leerse esta carta de uno de los lectores de Hispanidad sobre la Catedral de Córdoba, donde se hace un detallado repaso por su historia. En resumen: fue una basílica visigoda de la que se apropiaron los musulmanes para levantar su mezquita, y tras la Reconquista, los cristianos no la derrumbaron, sino que la utilizaron para levantar allí su catedral.