Ayer domingo, en Bilbao, unas 30.000 personas se manifestaron a favor de los presos de ETA, pidiendo el fin de "las medidas de excepción" que, a su juicio, "se les continúan aplicando".

Esas "medidas de excepción" las señaló el colectivo de apoyo a presos de ETA 'Sare' en una nota de prensa, en la que afirman que "no se puede exigir a estos presos y presas nada que vaya más allá de lo que la legislación ordinaria requiere de toda persona privada de libertad".

Entre esas "medidas de excepción" figuran, a su juicio, por ejemplo, el exigir a los presos etarras que muestren un “arrepentimiento sincero” o que pidan un perdón explícito a las víctimas. 

El representante de Sare, Joseba Azkarraga, lo explico así: "Muchas de esas personas hoy podían estar en libertad, en libertad condicional o en régimen abierto cumpliendo la condena si no estuvieran bajo la aplicación de medidas de carácter excepcional". 

Por cierto, estos son los partidos y entidades que apoyaron la citada manifestación, todos ellos enemigos de España: Podemos Euskadi, Junts, ERC, CUP, BNG, Més Per Mallorca y Catalunya en Comú, así como los sindicatos nacionalistas ELA y LAB y organizaciones como Etxerat, ANC y Òmnium Cultural…

Sin embargo, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha opinado sobre la manifestación de ayer: "La única «excepcionalidad» existente son los PRIVILEGIOS que las instituciones les conceden mediante trampas al Estado de derecho, como los terceros grados fraudulentos":

En efecto, como pago al apoyo a la investidura de Pedro Sánchez, el Gobierno está concediendo a los presos de ETA beneficios penitenciarios, además de impunidad para los cachorros de ETA o la alcaldía de Pamplona.

Ya lo dijo el batasuno Arnaldo Otegui: "Si para sacar a los 200 presos hay que votar los presupuestos, pues votamos"... 

Por su parte, Almudena Blanco, hija del teniente coronel del Ejército de Tierra Pedro Antonio Blanco, asesinado con un coche bomba el 21 de enero del año 2000, responde al colectivo de apoyo a presos de ETA 'Sare':