El Tribunal Constitucional, reunido este martes para analizar el primer recurso de amparo presentado por Jordi Turull contra la negativa del Supremo para aplicar la amnistía a todos los delitos de los separatistas condenados por el procés, incluida la malversación, ha dado el primer paso para, efectivamente, amnistiar la malversación, es decir, el robo.
Porque, ¿qué es la malversación? “Delito que cometen las autoridades o funcionarios que sustraen o consienten que un tercero sustraiga caudales o efectos públicos que tienen a su cargo”, según el diccionario de la RAE.
Que el Constitucional avale “sustraer caudales públicos” es muy grave. Hoy están de celebración en las cárceles españolas: nada menos que el TC ha marcado el camino a futuros delincuentes condenados por malversación. Aquí, en la España sanchista, vale todo, incluido el robo de lo público, es decir, el robo del dinero de los contribuyentes. Oiga, y ni siquiera se les exige que devuelvan lo robado.
El caso es que hay siete magistrados a favor de la amnistiar el robo -robar es muy progresista-, incluido el presidente, Cándido Conde-Pumpido, y cinco que no están de acuerdo. Entre ellos, el magistrado José María Macías, encargado de redactar la ponencia del TC, que este martes ha visto como su propuesta de no aplicar la amnistía a la malversación, siguiendo la sentencia del Supremo, no contaba con el respaldo de la mayoría de los magistrados, por lo que la ha retirado.
El próximo día 6, el TC dirá sí a la aplicación de la amnistía, también a la malversación, es decir, al robo. Enhorabuena a los premiados y a los que optan al premio. Algunos -y algunas- tienen muchas papeletas.
Y sí, el regreso de Puigdemont a España está más cerca.