Reconozco que cuando me lo dijeron me lo tomé a coña. Me lo aseguraba una persona cultísima pero, chico, uno todavía no está acostumbrado a lo imprevisible... aunque debería. La tesis era que Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, pretende anexionarse Cataluña, o al menos alentar la independencia de Cataluña de España. 

Y entonces surge la noticia de que el primer ministro israelí ha invitado a Silvia Orriols, líder de Alianza Catalana a visitar Jerusalén.

A mí, doña Silvia Orriols me cae bien y me cae mal. Me cae mal porque es una separatista que pretende robarnos Cataluña a los españoles. Al mismo tiempo, me cae bien porque siempre ha mantenido que ella no se presentará al Congreso de los diputados porque no quiere tener nada que ver con España. ERC y Junts dicen lo mismo y no dejan de chantajear a toda España desde el Congreso de los Diputados de Madrid, del que cobran su salario.

Otrosí: a Orriols le llaman ultra porque quiere pararle los pies a la inmigración ilegal musulmana que, en Cataluña, se ha convertido en una ristra de guetos islámicos.

Pero que Netanyahu le invite a visitar Israel, hombre, Benjamín, me parece que te has pasado.