Este viernes tiene lugar una nueva huelga de trenes, sí, otra vez en víspera de fin de semana, y ha obligado a cancelar 310 de alta velocidad, media y larga distancia. Claro que el paro de 23 horas en Renfe y Adif refleja en esta ocasión que España es un país de vagos… animados ahora por Yolanda Díaz.

Que nuestro país es un país de vagos no es algo nuevo, y en ello hasta ahora han contribuido bastante el Gobierno Sánchez en los tres mandatos que lleva. Entre otras cosas, con el Ingreso Mínimo Vital (IMV) -que antes dependía del ministro José Luis Escrivá y desde el pasado noviembre lo hace de la nueva ministra Elma Saiz-, y con el subsidio de paro -que depende de la vicepresidenta segunda y titular de Empleo y Economía Social, Yolanda Díaz-. Eso sí, en especial esta última debería tener en cuenta lo que ha sucedido en Italia bajo las riendas de Giorgia Meloni: tras eliminar el IMV y el subsidio de paro para quien rechazara un empleo, el desempleo ha caído a mínimos desde 2008. Mientras, nuestro país lidera el paro en la Unión Europea y en la OCDE.

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Ahora la huelga de este viernes de Renfe y Adif ha sido convocada por CCOO, sindicato que lidera el ‘trabajador’ Unai Sordo, que últimamente está criticando mucho -e injustificadamente- a los agricultores que se están manifestando en todo el país, y alguno le responde cómo merece. Y la principal petición de CCOO es trabajar menos horas: sí, en concreto, 35 horas semanales en Adif, en línea con la reducción de la jornada laboral que quiere acometer Yolandísima manteniendo los mismos salarios, aunque ella sabe que esto tendrá muchísimos problemas.

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Al mismo tiempo, el sindicato también pide eliminar las categorías de ingreso en Renfe… y recalca que tanto este acuerdo como el de la jornada laboral de 35 horas semanales estaban ya pactados con las empresas públicas ferroviarias pero se han bloqueado. En concreto, según la Agencia EFE, el acuerdo de Renfe tiene un informe positivo del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que lidera Óscar Puente, pero espera el del Departamento de Función Pública, cartera que ostenta Escrivá; y el acuerdo relativo a la jornada laboral ha sido bloqueado por Puente… lo que no gustará nada a Díaz.