Cuando Sánchez va a soltar su trola más grande pone morritos, su gesto se vuelve mohíno, su expresión dolorida, aire cansado, semblante afligido... y entonces nos dice que lo urgente debe primar sobre lo importante y que, claro, la guerra de Irán le impide presentar los presupuestos.

Hombre, don Pedro, verá, la Guerra de Irán comenzó hace tres semanas, usted lleva sin aprobar presupuestos, y sin presentarlos, tres años.

 

 

Se ve que este hombre no dice lo que siente pero siente lo que dice.