Uber frena en bolsa este año (su cotización baja un 8% en los últimos días), tras rebajar previsiones anuales, después de haber presentado sus resultados de 2025. Sin embargo, ahora la evolución de su acción le importa más bien poco porque sólo piensa en lanzar sus robotaxis en Madrid, y en ganar a Google y Tesla en el negocio de coches autónomos sin conductor.

La plataforma estadounidense de movilidad ha elevado sus ingresos un 18%, a 37.195 millones. También se ha beneficiado de un impacto positivo de 3.676 millones por cuestiones fiscales. Claro que sus costes también han ascendido, alcanzando los 39.287 millones (+12,8%), y el beneficio neto sólo se ha incrementado un 2%, hasta 8.487 millones.

En el tercer trimestre, ya se pudo ver cómo un apunte fiscal favorable arregló los resultados de Uber. Sin embargo, en el cuarto, la situación fue muy distinta: los ingresos sí subieron, un 20%; a 12.150 millones, pero la ganancia se hundió un 96%, a 250 millones, por los mayores gastos y el fin de la aportación de cuestiones fiscales. Eso sí, su CEO, Dara Khosrowshahi, presumió de que Uber aceleró hacia otro otro trimestre récord, con más de 200 millones de usuarios mensuales que completaron más de 40 millones de viajes al día”. “Nuestros resultados de este año reflejan el gran potencial de nuestra estrategia de plataforma”, ha apuntado el director financiero, Prashanth Mahendra-Rajah, quien dejará su cargo el próximo día 16, sustituido por Balaji Krishnamurthy

Ahora, Uber aspira a que los coches autónomos sin conductor pasen a ser uno de sus principales motores de crecimiento. Por ello, ha anunciado la llegada de su servicio de robotaxis a más de diez mercados este año: entre ellos, a España, concretamente a Madrid; Houston (EEUU), Hong Kong (China), Zúrich (Suiza) y Londres (Reino Unido). Uber ya opera robotaxis en EEUU (en las ciudades de Austin, Atlanta, Dallas y Phoenix), Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Un negocio en el que compite con Waymo (empresa que pertenece a Google) y con Tesla