Decíamos que la SEPI se ha convertido en otro desastre del Sanchismo que manda en España desde el verano de 2018 y en el patio de Monipodio siendo un signo de la creciente corrupción socialista. Ahora se ha constatado que va mejor en las empresas minoritarias que en las que controla una participación mayoritaria.

Es cierto que el holding público empresarial que preside Belén Gualda (imputada junto a otros altos cargos en el caso Leire Díez) cerró 2025 con unos ingresos récord de 7.384 millones de euros y un beneficio neto de 130 millones, pero al entrar en los detalles no es oro todo lo que reluce. De hecho, tuvo pérdidas en cinco de las 14 empresas donde posee una participación superior al 51% del capital, en concreto: Navantia, Hunosa, Agencia EFE, Izar (de la que se escindió Navantia hace unos años y que entró en liquidación pasando a estar dentro de Cofivacasa, la sociedad especializada en administración, gestión, asesoría y liquidación de sociedades del entorno público y administraciones e intervenciones judiciales) y Mayasa.

Así se puede ver en los datos a los que ha accedido El Español-Invertia y que amplían la escueta información sobre los resultados de 2025 que difundió la SEPI el pasado 30 de junio. En concreto, el astillero público Navantia tuvo unos números rojos de 162,5 millones, pero ya no compartió culpas con Correos (que obtuvo un beneficio de 13 millones por las inyecciones del Estado). Le siguió Hunosa -empresa de energía, geotermia, biomasa y restauración ambiental-, con unas pérdidas de 74,1 millones. Después la Agencia EFE, con Miguel Ángel Oliver a los mandos, tuvo unos números rojos de 20,5 millones. Le siguió Izar (ahora dentro de Cofivacasa), con -9,8 millones; y Mayasa (empresa que fomenta proyectos industriales, turísticos y culturales, y se dedica a la explotación agrícola y ganadera, así como al desarrollo de investigaciones y nuevas tecnologías relacionadas con el mercurio y otros metales potencialmente tóxicos), con -2,2 millones.

Sólo estas cinco empresas, en las que el Estado posee una participación mayoritaria, han sumado unas pérdidas de 41 millones en 2025. Es cierto que son menores a los del año anterior (-687 millones), pero fueron los beneficios obtenidos en las empresas minoritarias, que se han situado en 130 millones, los que han permitido que la SEPI cerrara en positivo. Entre esas minoritarias, han destacado: Airbus, que ahora mismo está afrontando un conflicto laboral en España y lleva días en huelga indefinida; Indra (que hace unos meses vivió un nuevo cambio en su cúpula, con las salidas de Ángel Escribano y José Vicente de los Mozos de las respectivas sillas de presidente y CEO, y las entradas de Ángel Simón y Josep María Recasens), Redeia (que está presidida por la exministra socialista, amiga de Pedro Sánchez y gran culpable del apagón, Beatriz Corredor) y Enagás. Además, las aportaciones positivas de estas cuatro empresas donde el holding público empresarial posee participaciones minoritarias han ayudado a compensar la resta de otras, como Telefónica (-267,2 millones) debido a las pérdidas millonarias que ha registrado la teleco que preside Marc Murtra y donde no sólo acampa el Sanchismo sino también el Zaparismo con el clan que lidera Javier de Paz.