Parece que SEAT S.A. podrá pisar el acelerador próximamente en sus resultados porque la Comisión Europea ha acordado la retirada de los aranceles adicionales que afectaban al Cupra Tavascan. Además, el grupo Volkswagen está estudiando traslada la fabricación de este modelo de China a Europa.

Recuerden que a la filial española del grupo Volkswagen le venían pasando factura en sus resultados los aranceles que la Unión Europea impuso a las importaciones de vehículos eléctricos fabricados en el gigante asiático a partir del 1 de noviembre de 2024. Estos aranceles en el caso del Cupra Tavascan se situaron en el 20,7% y se añadieron al arancel aduanero común del 10%, alcanzando un total del 30,7%. Dichos aranceles y los mayores costes han lastrado las cuentas de SEAT S.A. (que posee la marca Seat y la marca premium Cupra), cuyo beneficio operativo se hundió un 96% en los nueve primeros meses, pasando de 415 millones de euros a 16 millones.

El pasado diciembre, en una entrevista en EFE, el consejero delegado de SEAT S.A., Markus Haupt, apuntó que con los aranceles del 30,7%, el Cupra Tavascan se estaba vendiendo “a pérdidas”. Además, avanzó que esos aranceles tendrían un impacto “de más de 100 millones en las cuentas” de 2025.

Desde que entraron en vigor el arancel adicional del 20,7% en noviembre de 2024, SEAT S.A. lleva tratando de lograr un acuerdo con la Comisión Europea, primero cuando tenía a Wayne Griffiths y después con su relevo, Markus Haupt. La filial española del grupo Volkswagen subrayaba ante Bruselas que el Cupra Tavascan se había diseñado y desarrollado en Barcelona, aunque se producía en China por una filial participada mayoritariamente por Volkswagen. Ahora, por fin, ha logrado un pacto de Bruselas para la retirada del arancel adicional, pero a cambio de un precio mínimo de importación y de una limitación del volumen de importaciones del Cupra Tavascan.