La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha publicado sus nuevas previsiones económicas para España, en su nueva entrega de Perspectivas Económicas de la OCDE. 

Este organismo ha elevado una décima su previsión de crecimiento para la economía española para este año, hasta el 2,2% (frente al 2,1% de su anterior previsión). De cara a 2027, la economía española se desacelerará hasta situarse en el 1,7% (igual que en su anterior previsión). 

En lo que respecta a la inflación, la OCDE la sitúa para este año en el 3,3%, frente al 2,7% de 2025. El año que viene (2027), la OCDE prevé que el aumento de los precios alcance el 2,9% (frente al 2,2% previsto hace dos meses). 

Acerca del déficit público, la OCDE vaticina un 2,2 % del PIB tanto este año como el próximo. 

Por cierto que el economista jefe de la OCDE, Stefano Scarpetta, se ha referido a la regularización de migrantes en España: "No es sólo la regularización de los migrantes, sino que hay que asegurarse de que se integren plenamente en el mercado laboral". "Por lo tanto se necesitan políticas que promuevan su pleno acceso al mercado laboral para que puedan aportar realmente todo lo que pueden a la economía española en general".

Como siempre, el Ejecutivo sanchista ha lanzado las campanas al vuelo presumiendo de estos datos:

Pero hay que insistir en algo que el Sanchismo prefiere ocultar. Y es que una cosa es el PIB general (el valor total de todos los bienes y servicios que produce un país y que crece porque somos más gente debido a la inmigración, ya que las personas tienen la manía de consumir alimentos, etc.)- y otra cosa es el PIB per cápita, que se obtiene al dividir todo lo que produce el país (el citado PIB) por el número de habitantes, es decir, cuánta riqueza le corresponde, en promedio, a cada persona de un país. 

Y ahí es donde la gestión del Gobierno patina, sobre todo en comparación con los países de nuestro entorno. 

Según recogió Hispanidad de un reciente artículo de El Economista con datos de Eurostat, a cierre del año 2025, el PIB per cápita de España se situaba en los  28.320 euros, mientras que el promedio de la UE-27 fue de 34.100 (un 20% más que España) y el promedio de la Eurozona fue de 36.940 euros (un 30,4% más que España). Por otra parte, España se sitúa en el puesto 15 de los 27 en cuanto a mayor renta per cápita, un ránking que encabeza Luxemburgo con nada menos que 100.380 euros de PIB per capital. 

Y respecto a los 38 países de la OCDE, la renta per cápita de España se sitúa en torno a 56.000–58.000 dólares internacionales por habitante (PPA), frente a una media OCDE cercana a los 60.000

Es decir, simplemente crecemos más que Europa y que la OCDE porque la población española crece más. Eso sí, somos más, no por natalidad, sino por la emigración.