Las estrategias de inversión y en las decisiones de asignación de activos ya tienen en cuenta los factores demográficos, es decir el número de hijos. Una tendencia generalizada a la baja y de la que España, si no es líder, está a punto de serlo. Los últimos datos sobre natalidad en nuestro país que ha proporcionado el INE son preocupantes. A saber. Concretamente, durante los seis primeros meses del año se registraron 159.705 nacimientos en España, atención, un 8,48% menos que en 2019.

No es de extrañar, por tanto, que, ante estas cifras  el banco de inversión BNP Paribas Asset Management haya encargado un estudio “para comprender mejor las perspectivas y el comportamiento de los inversores en relación a las grandes tendencias demográficas y sociales, entre ellas, el crecimiento del envejecimiento poblacional en los países desarrollados (y su impacto significativo en las pensiones y la jubilación), el auge de los inversores jóvenes y la expansión de la clase media en los mercados emergentes”.

El sondeo puso de manifiesto que el cambio demográfico ha impactado en las decisiones de asignación de activos de tres cuartas partes (un 74%) de los inversores en los últimos tres años, y que la práctica totalidad (un 95%) cree que tendrá una mayor influencia en las decisiones de inversión en la próxima década. Por regiones, un 42% de los inversores estadounidenses encuestados indicó que el cambio demográfico ya ha afectado a su asignación de activos, frente al 78% en Europa y el 83% en Asia.

Casi la totalidad de los inversores encuestados hizo mención a la aceleración del ámbito digital y las nuevas tecnologías como un cambio importante que determina sus estrategias de inversión, seguido muy de cerca por el impacto del envejecimiento de la población (un 91%), los cambios en los hábitos de consumo (89%) y el crecimiento poblacional en los mercados emergentes (86%).

 

Los gestores de fondos, ‘superbajistas’, se alejan de la Bolsa

franfort

 

Y se muestran ‘superbajistas’ por las expectativas de recesión que crecen a niveles de mayo de 2020, según un estudio de Bank of América.

La tendencia que muestran los bancos centrales que van a seguir subiendo los tipos de interés con intensidad para frenar el alza de precios, incluso sacrificando el crecimiento, ha situado en mínimos la exposición a la Bolsa y a máximos la posición de liquidez en las carteras, según el sondeo.

Las opiniones se han recogido entre 200 gestores de fondos, el 52% de ellos ha decidido infraponderar la Bolsa, mientras que el 62% sobrepondera la posición en liquidez. Según explica Bank of America, el sentimiento del mercado es “super bajista”, de tal manera que el número de gestores que espera una recesión se coloca en este momento en su nivel más elevado desde mayo de 2020, en pleno pico de la crisis sanitaria.

Sus expectativas son que los tipos en EE UU se sitúen en una horquilla entre el 4% y el 4,25% en el segundo trimestre de 2023.

La peor parte recae sobre la Bolsa europea, cuya apuesta a la baja está en niveles récord.