
La crisis de vivienda sigue ahí, la oferta es mínima ante una demanda disparada, la crisis es total, no va bien ni en el alquiler ni en la compra. Según Isabel Rodríguez, con cargo de ministro de Vivienda, su Ley de Vivienda es todo un éxito, aunque la realidad es distinta, pero ella sigue prometiendo un plan integral de vivienda que va a ser la solución a todos nuestros problemas, y Sánchez sigue anunciando la construicción de vivienda, pero sin construir. Así, hoy martes llegan dos nuevos informes que desmontan el discurso del Gobierno.
Primero vamos con Tinsa, el precio de la vivienda aumentó un 3,7% respecto al trimestre anterior y es un 15,2% más cara que en el segundo trimestre de 2025. Se trata de la mayor tasa interanual desde el tercer trimestre de 2006 y es 11,8 puntos superior al nivel de inflación general de la economía.
El crecimiento interanual del precio de la vivienda nueva y usada se ha intensificado cada trimestre de forma ininterrumpida desde el cuarto trimestre de 2024. Actualmente, el valor medio en España se aproxima al máximo histórico en términos nominales (-0,7%), aunque, si se descuenta el efecto de la inflación acumulada para hacer comparables ambos periodos, la vivienda está un 33 % por debajo del máximo de serie histórica en términos reales.
“El fuerte crecimiento de la población durante los últimos años ha encontrado un contexto de escasez de oferta residencial que continúa alimentando el aumento de los precios de la vivienda”, apunta Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin. “La demanda se mantiene en niveles robustos, a pesar de experimentar una ralentización en su crecimiento que es coherente con la menor capacidad de acceso para un segmento cada vez más relevante de los hogares”, explica.
Y ojo, que Tinsa advierte: la accesibilidad a la vivienda sigue complicándose. “El crecimiento de los precios, unido al leve aumento del coste hipotecario y la moderada pérdida de poder adquisitivo que ha supuesto el nuevo repunte de la inflación, ha provocado un nuevo aumento de la tasa de esfuerzo de compra. Los hogares tienen que destinar un 35,7 % de su renta disponible para pagar el primer año de hipoteca, frente al 34 % del trimestre anterior, superando levemente el nivel considerado razonable”, explica Arias.
En los principales polos de empleo y focos turísticos la dificultad de acceso a la vivienda alcanza niveles críticos desde hace varios trimestres, superando en varios casos el 50% de la renta disponible del hogar medio. Según este indicador, los hogares residentes en España destinarían de media un 35,7 % de su renta disponible al pago de la primera cuota anual de una hipoteca con las características mencionadas (frente al 33,8% previo).
Pese a la incipiente ralentización en las compraventas, Arias destaca que el volumen de producción de vivienda terminada continúa alimentando tensiones de precios, revelando que la oferta continúa siendo escasa para atender las necesidades de espacio de la población actual. Es decir, desde Tinsa escuchamos lo mismo que advirtieron los expertos inmobiliarios del país hace una semana: los precios de la vivienda no van a bajar, por mucho que veamos que estos meses descienden el número de operaciones... y liberar suelo es la única solución.
Para reforzar esa línea hoy martes también se publican los datos de compraventa del Consejo General del Notariado: "En abril, el mercado inmobiliario moderó su actividad tras el intenso dinamismo registrado un año antes". La compraventa de viviendas descendió un 10,2% interanual, hasta las 57.755 operaciones, mientras que el precio medio del metro cuadrado continuó al alza y aumentó un 9,4%, hasta los 2.046 euros, "reflejando la persistencia de la presión sobre los precios pese a la menor actividad". En paralelo, los préstamos hipotecarios para la adquisición de vivienda retrocedieron un 6,3%, "aunque su importe medio siguió creciendo", hasta las 32.084 operaciones.
Por tipo de vivienda, las compraventas de pisos disminuyeron un 11,8% respecto a abril de 2025, hasta las 43.130 operaciones, mientras que las transacciones de viviendas unifamiliares retrocedieron un 5%, hasta las 14.625 unidades. En paralelo, el precio de los pisos aumentó un 12,2% interanual, hasta los 2.391 euros por metro cuadrado, mientras que el de las viviendas unifamiliares se incrementó un 3,4%, hasta los 1.468 euros por metro cuadrado.











