Indra se ha convertido en la casa de los líos. Los hermano Escribano, el presidente Ángel y el consejero Javier, propietarios del 14,5% del capital, algo más de la mitad de lo que posee el Estado a través de la SEPI, están enfrentados al consejero delegado, José Vicente de los Mozos, a quien consideran un hombre del Partido Popular (¿Ser de Ayuso es ser del PP?) pero, al mismo tiempo, también están enfrentados, y esto es mucho más importante, al Ministerio de Defensa, de Margarita Robles, su principal cliente. 

Por si no bastara, los Escribano también están enfrentados a su principal accionista, la precitada SEPI de María Jesús Montero, es decir, al Gobierno en pleno. Señores: las juergas nocturnas con el todopoderoso, y peligroso, asesor económico presidencial, Manuel De la Rocha, han terminado.

El Gobierno ya no se fía de Ángel Escribano pero los consejeros no hacen caso a su principal accionista, la SEPI, que quiere prescindir de él y de su hermano Javier. Y no renuncian a la operación abyecta, la absorción de EME

Ergo, diagnóstico de la situación en la empresa estrella de la Bolsa española: los Escribano se enfrentan al CEO, José Vicente de los Mozos, pero, sobre todo, se enfrentan a la SEPI, o sea, al Gobierno. El fantasma de la operación abyecta de la que enseguida hablaremos, coletea por la sede corporativa de Indra, noche y día: los Escribano siguen empeñados, contra toda razón y por mor de apalancamiento con el que compraron el 14,5% de Indra. Ahora mismo todo el mundo habla de esa operación pero en su día casi todo el mundo guardaba silencio, salvo Hispanidad.

Y claro, incluso, la SEPI y el CEO De los Mozos, han hecho causa común contra la compra de EME por Indra. 

Volvamos a Indra como estrella actual de la bolsa española. Dos problemas: Minsait entra en crisis por no absorber la IA y el problema mayor: ¿Indra podrá cumplir sus compromisos? Recuerden que los contratos de defensa son contratos a medio y hasta largo plazo y la gran duda, la misma que alberga la propia Margarita Robles, a la sazón el cliente, es si los Escribano poseen las patentes y la tecnología necesaria, es decir, la capacidad industrial, para cumplir con su función de rearmar el Ejército español en tiempos de guerra.

En todo caso, ninguna solución, ni buena ni mala, vendrá de Moncloa. Pedro Sánchez no toma decisiones ni sobre Indra, ni sobre Telefónica, ni sobre nada: sólo le preocupa permanecer en Moncloa un día más y superar a los que han permanecido ocho años y, si pudiera, alcanzar a Felipe González, que estuvo 13 y pico. 

Indra ya ha facturado más de 3.000 millones de euros al Gobierno, por eso se ha convertido en la estrella de la bolsa. Ahora bien, el problema puede llegar con las entregas. Por eso Margarita Robles insisten en la nacionalización, aunque sea pagando a los Escribano con inmuebles del Estado... no es una buena idea

De puertas adentro: el Gobierno ya no se fía de Ángel Escribano pero, ojo, los consejeros no se atreven a hacer caso a su principal accionista, la SEPI, que quiere prescindir de él y de su hermano Javier. Y no renuncian a la operación abyecta: la absorción de EME. 

Indra ya ha facturado más de 3.000 millones de euros al Gobierno, por eso se ha convertido en la estrella de la Bolsa. Es la clásica empresa con más futuro que presente, las que más gustan a doña Bolsa, convertida en reina de la especulación financiera, tanto en renta fija como variable. 

Encima, Josep Oughourlian, el editor-especulador, presidente de PRISA a la par que tiburón financiero, convertido en aliado del Gobierno, más tarde enfrentado al Gobierno, aliado de los Escribano por interés, y ahora en aliado de sí mismo, el mismo que pedía a los Escribano la cabeza de José Vicente de los Mozos y ahora asegura que no es mal ejecutivo... amenaza con vender su participación en Indra, que alcanza el 8%. 

¿Y eso es peligroso? Mucho, porque Oughourlian es un editor sectario y un inversor mercenario, sin ideario alguno -difícil combinación la de editor sin ideario y hasta sin ideas pero algunos la consiguen-, enmarcado en ese credo difuso llamado progresismo, más voluble que el café con leche. 

Por tanto, si don Joseph está dispuesto a vender es que ya no puede ganar más con Indra y que el futuro de la ingeniería y convertida ahora en empresa de armamento, pinta negro o, al menos, arriesgado, Oughourlian es un afecto a la bronca mediática pero un desafecto a las ganancias a largo plazo. A él sólo le interesa el corto plazo, sea en el bazar de las armas o en el sector embutidos.

Encima, el editor-especulador Oughourlian vuelve a meter el rabo. No lo duden; obtendrá una sabrosa plusvalía en Indra y en El País y seguirá jugando a lo mismo: soy ultraprogre pero sacudo a Pedro Sánchez porque me traicionó: El País es mío

Ahora bien, el problema mayor, el más preocupante, de Indra, llegará cuando se cumplan los plazos de las entregas al Ministerio de Defensa. Por eso Margarita Robles insiste en la nacionalización de Indra. ¿por qué le gusta el mundo empresarial? No, no tiene ni la menor idea acerca de él... pero Robles sí quiere armar a su Ejército, al español, y piensa que Indra no es la empresa adecuada para la tarea. Debería serlo, porque es española, pero a Margarita no le agradan los Escribano. 

Y ojo, desde la salida de Luis Abril como CEO de Minsait y consejero de Indra, precisamente por oponerse a la operación abyecta (y su oposición le costó el cargo) la joya de la Corona, Minsait, ha entrado en caída libre. Ni tan siquiera ha pretendido adaptarse la inteligencia artificial que en las ingenierías actuales constituye la clave del mercado. Los ingresos futuros están asegurados, pero en Indra deberían cuidar más los ingresos presentes... 'pa por si acaso'. 

¡Ah! y la opción Murtra, fusionar Telefónica con Indra, es algo que produce cabreos profundos en toda Indra, en cualquiera de los muchos bancos que se pelean por el control de Indra, que más que una empresa parece un nido de líos.