Mientras Moncloa, a instancias de Zapatero, sigue confiando en Huawei para asuntos clave que afectan, incluso, a la seguridad nacional, el Gobierno libio de la capital, Trípoli, anunció el domingo el veto a la multinacional china que incluye contratos en vigor. El argumento utilizado, los vínculos de Huawei con entidades “ilegales” dentro de Libia.
Conviene recordar que en Libia, el Gobierno de Trípoli es el que está reconocido por la comunidad internacional, frente a otras autoridades del este del país. Así, el Gobierno de Trípoli acusa a Huawei de violar la seguridad nacional libia al firmar “contratos ilegales” con “entidades ilegales” dentro del país.
Más aún, la Autoridad General para las Comunicaciones acusó a la multinacional china de violar los mandatos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones “relacionados con el respeto a la soberanía de los Estados miembros”.
La contundente reacción libia contrasta con el servilismo de Moncloa y ZP, convertidos en defensores de Huawei en Europa e Hispanoamérica. Hasta Libia teme al gigante chino. Motivos no le faltan.











