2025 no ha acabado bien para el desastre de las redes eléctricas españolas… y 2026 no ha empezado mejor. Recuerden que dichas redes enfrentan dos problemas muy serios desde hace meses: una gran saturación y falta de inversiones. Sin embargo, la CNMC no parece que vaya a ser de ayuda a resolver ninguno de los dos, porque en su seno ha empezado una guerra, tras haber aprobado la modificación de la metodología y aprobar una retribución menor a la reclamada por el sector eléctrico.

El pasado septiembre, la patronal eléctrica advirtió que el 83,4% de la red de distribución está saturada. Por tanto, urgen las inversiones… con una retribución adecuada, claro está, como pedían las compañías del sector a la CNMC y a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen. Y es que de dichas inversiones también depende también la evolución de la transición energética y “las posibilidades reales de alcanzar los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC)”, como avisó el sector el pasado octubre.

Desde entonces, la CNMC hizo más bien poco. Es cierto que se abrió a mejorar la tasa, pero al final sólo la incrementó al 6,58%, frente al 6,46% que había planteado el pasado julio y el 5,58% que estaba en vigor en 2025. Recuerden que ese 6,46% fue tachado de “austericidio” por José Bogas, CEO de EndesaIgnacio S. Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, dijo que mandaba “señales negativas”; Francisco Reynés, presidente y CEO de Naturgy, advirtió que la remuneración de las inversiones en redes eléctricas debe ser “suficientemente atractiva, no sólo para el sistema, sino también para los inversores”; y desde Enel (energética italiana que controla el 70% de Endesa) hasta se amenazó con reducir inversiones en redes en nuestro país. A pesar del ligero incremento que adoptó la CNMC en la propuesta que remitió al Consejo de Estado, la tasa de retribución financiera a las inversiones en redes eléctricas continuó quedándose muy lejos de que venía pidiendo el sector (entre el 7% y el 7,5%).

En este contexto, la vicepresidenta Sara Aagesen se mostró más partidaria de elevar la tasa de retribución que Cani Fernández, presidenta de la CNMC. El Consejo de Estado elaboró un informe con objectiones a la propuesta de circular de metodología de distribución elaborada por el regulador de la Competencia (y que incluye una tasa del 6,58%), pero esta acabó saliendo adelante... al ser aprobada el pasado 22 de diciembre. A la vista de cómo ha quedado la tasa, al sector eléctrico no le ha tocado el Gordo de la Lotería... Eso sí, se aprobó, pero no por unanimidad. De hecho, ya se ha conocido el voto discrepante del vicepresidente de la CNMC y presidente de la Sala de Supervisión Regulatoria, Ángel García Castillejo (al que han accedido El País y Cinco Días)... y a este se sumaran los de los consejeros María Jesús Martín y Josep María Salas, que también forman parte de la Sala de Supervisión Regulatoria de la CNMC. 

Parece que ha estallado la guerra en el seno de la CNMC, pues García Castillejo ha denunciado los vetos que impuso Cani Fernández a las propuestas alternativas para fijar la metología... y tema que el nuevo marco retributivo pueda ser tumbado en los tribunales si las empresas del sector afectadas piden medidas cautelarísimas ante el juez. Esto complicaría aún más que se den las urgentes inversiones que necesitan las redes eléctricas de nuestro país. García Castillejo también critica que se han ignorado algunas consideraciones que hizo el Consejo de Estado y señala que no se ayuda a la adecuada regulación sectorial y se perjudica seriamente al sector al situarle ante un escenario de inseguridad jurídica e inestabilidad... que complica aún más la difícil situación que ya afrontaba. 

Claro que el vicepresidente de la CNMC y presidente de la Sala de Supervisión Regulatoria también ha cargado contra las prisas por sacar adelante la modificación de la metodología... se ve que Fernández (como Pedro Sánchez quería disfrutar de las vacaciones navideñas cuanto antes). El dictamen del Consejo de Estado llegó al pleno del regulador de la Competencia a última hora de la tarde del domingo 21 de diciembre... para aprobarse a la mañana siguiente, a pesar de que se pidieron 24 horas para valorar sus propuestas y barajar alternativas, algo que fue rechazado por Fernández y la mayoría del Consejo de la CNMC... y lo hicieron incumpliendo lo establecido en el artículo 7.1 del Reglamento de funcionamiento interno de la CNMC. Además, también se negó la posibilidad de promover una audiencia pública de tres días para dialogar con el sector y evitar posibles pleitos. Y en los próximos días, a su voto discrepante, se sumarán los de María Jesús Martín y Josep María Salas. Curiosamente, se trata de los tres consejeros de la Sala de Supervisión Regulatoria con mayor conocimiento del sector energético. ¿Casualidad? Por supuesto que no, y muchísimo menos si se recuerda al poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán Friedrich Schiller, quien defendía que las casualidades no existen. 

Al hilo de todo esto cabe recordar que hasta el banco de inversión Morgan Stanley tiró de las orejas a la CNMC a finales del pasado noviembre, advirtiendo que la baja tasa de rentabilidad desincentiva las inversiones en la red… y pone en peligro el desarrollo industrial. Sin embargo, no parece que el regulador de la Competencia le haya hecho caso... y las consecuencias las acabaremos pagando todos.