
¿María, se presenta a nuestros lectores, por favor?
“¡Encantada! Soy María Morales. Nací en Córdoba, pero llevo ya muchos años en Madrid junto a mi familia. La verdad es que en esta ciudad he pasado la mayor parte de mi vida -aquí han nacido mis tres hijos- y mi carrera profesional, siempre vinculada a los mercados de valores y, más especialmente, a la renta fija".
“Precisamente, en septiembre me incorporé a Buy & Hold pero antes de llegar aquí, casi tres décadas de experiencia en entidades como CajaSur, Banco Madrid Gestión y GVC Gaesco Gestión.
Una trayectoria de tres décadas a sus espaldas que hacen de María Morales una invitada perfecta para esta sección de entrevistas. Con ella hemos charlado del aniversario de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, de los tipos de interés, y, por supuesto, de los fondos de renta fija como el gran destino de la inversión a lo largo de 2025 “hasta tal punto”, asegura, “que algunas gestoras, que desdeñaban este activo, han lanzado sus propios productos bajo esta etiqueta”.
Comenzamos.
-Después de tres años positivos, ¿qué podemos esperar este 2026 para la renta fija?
Creo que podemos esperar un 2026 en la estela del año pasado, que fue positivo para la renta fija, pero ciertamente más volátil y complejo que los dos anteriores. Habiendo empezado con los diferenciales de crédito en mínimos, considero que una verdadera gestión activa será clave para sacar ventaja a los mercados de bonos y poder conseguir rentabilidades adecuadas para cada horizonte temporal y perfil de riesgo.
-¿Cuáles serían los principales riesgos a vigilar en el mercado de bonos?
Como gestores de crédito -es decir, de fondos de bonos emitidos por empresas-, siempre hemos de vigilar muy de cerca el crecimiento de las economías en general, porque son un buen indicador de cómo evoluciona el negocio de las corporaciones. Y sin perder de vista que la inflación se mantenga controlada. En este capítulo, hay que considerar también el exceso de deuda y déficit que siguen acumulando algunos países. Para terminar, pero sin pasarlo por alto, el complejo escenario geopolítico en el que nos movemos.
Como gestores de crédito, siempre hemos de vigilar muy de cerca el crecimiento de las economías en general, porque son un buen indicador de cómo evoluciona el negocio de las empresas
-Y, ¿cuáles podrían ser las principales palancas alcistas?
En línea con lo que decía en la respuesta anterior, las compañías siguen dando muy buenos resultados, mientras que se mantienen en niveles de apalancamiento muy razonables en términos generales. Muchas empresas y sectores incluso han seguido aligerando estos ratios de endeudamiento en los últimos años, lo que supone muy buenas noticias para nosotros, como gestores de crédito, y para los partícipes de nuestros fondos.
-Con este mapa de riesgos y oportunidades, ¿dónde está viendo más valor últimamente para vuestras carteras?
Nuestra estrategia de análisis emisor por emisor y bono por bono procura buscar la mayor recompensa posible a cambio de la asunción de riesgos muy medidos. En este sentido, nuestras carteras de renta fija se encuentran en la parte alta de toda su historia en cuanto al peso de emisiones de calidad (investment grade), con cerca de un 60% en nuestro fondo insignia B&H Bonds (y su versión española B&H Renta Fija).
Por lo que se refiere a la parte de high yield donde más potencial vemos es en emisiones de empresas vinculadas con el petróleo, el gas y su transporte. También, aunque ya en menor medida que el año pasado, en ciertos bonos subordinados bancarios, pero siempre muy bien recompensados.
Hay que procurar aislarse del ruido de fondo que llega desde la Casa Blanca más allá de las implicaciones a largo plazo
-¿Cómo les está yendo a los fondos de Buy & Hold en este arranque del año?
Apenas hemos hecho tres semanas completas de mercado en este 2026, pero nuestros dos fondos de renta fija mantienen su buen comportamiento tras haberse apuntado nuevos máximos en sus cierres anuales. B&H Bonds da a sus partícipes una rentabilidad anualizada del 4,1%, mientras que el conservador B&H Debt llega al 3%. Nuestro mixto B&H Flexible acumula subidas del 1,5% desde Año Nuevo.
-Parece que los bancos centrales han echado el freno a las bajadas de tipos, ¿condicionará eso mucho al mercado y su gestión?
Es cierto que la evolución de los tipos oficiales y el discurso que marquen los bancos centrales tiene su importancia, pero parece que este es un año en el que sus movimientos no van a ser lo más decisivo para el mercado. De hecho, en este capítulo, creo que tendrá más incidencia la cuestión pendiente de la designación del próximo presidente de la Reserva Federal de EEUU (Fed).
-Apunta hacia EEUU y precisamente acaba de cumplirse el primer aniversario de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. ¿Tiene algo que ver lo que ha ocurrido y lo que está ocurriendo con lo que se podía podía llegar a imaginar?
Intentar adelantarse a las decisiones o anuncios de Trump es francamente muy difícil. Sin embargo, este es su segundo mandato al frente de la primera economía mundial y temas como los aranceles aparecen y desaparecen de su discurso con cierta recurrencia.
Dentro del universo de emisiones hay una gran variedad de plazos, calidades, cupones y otras especificidades que hacen que no todos los bonos sean convenientes para todo tipo de inversor
Esto no hace más que aportar volatilidad e incertidumbre en el más corto plazo, por lo que en buena medida hay que procurar aislarse del ruido de fondo que llega desde la Casa Blanca más allá de las implicaciones de más largo plazo que puedan tener algunas decisiones como la del nombramiento del próximo cabeza de la Fed.
-Por cierto… ¿cómo es gestionar fondos a cuatro manos con Rafael Valera? Ya se conocían de antes, ¿cómo está siendo este reencuentro profesional en los últimos meses?
Efectivamente, ya había trabajado junto con Rafael en dos etapas anteriores. Y con mucho éxito para los partícipes de los fondos que entonces gestionábamos. Ahora, en Buy & Hold, nuestros fondos se beneficiarán de esta buena coordinación y experiencia previa. Sin duda, esto es una gran ventaja muy enriquecedora para ambos y, desde luego, para los partícipes, porque ponemos nuestras mejores ideas al servicio de la inversión de nuestros clientes.

-Cada vez hay más mujeres gestoras y son más reconocidas, pero todavía son minoría en el mercado español, ¿a qué cree que se debe?
Las mujeres que nos dedicamos a la gestión en España somos todavía pocas, pero es cierto que cada vez estamos alcanzando más visibilidad y preponderancia. Es un proceso que ha llevado tiempo, pero sin duda va a seguir ocurriendo. No tengo dudas de que cada vez vamos a ser más mujeres con puestos de responsabilidad y óptimos resultados en la gestión de activos.
-Usted personalmente, ¿siempre había pensado en dedicarse a la gestión de activos o cómo apareció esta posibilidad en su carrera?
Antes de dedicarme a ello, siempre me había parecido un sector muy atractivo visto desde fuera, aunque es cierto que no lo tenía previsto como objetivo. Después, una vez que se me dio la oportunidad me preocupé en aprender con los mejores y fui descubriendo que es un trabajo que me apasiona -entonces igual que hoy- y en el que puedo aportar valor en la gestión de activos de renta fija.
Las compañías siguen dando muy buenos resultados, mientras que se mantienen en niveles de apalancamiento muy razonables en términos generales
-A lo largo de los años en los que ha trabajado como gestora, ¿cuál ha sido el momento más tenso de mercado que ha vivido? ¿Y alguna operación muy positiva que recuerde especialmente?
Conforme se va acumulando experiencia en este sector, lo lógico es acumular también varios momentos complicados para la gestión. Quizá los tres que recuerdo como más retadores fueron los atentados del 11-S en EEUU, la crisis de deuda periférica europea y, todavía más reciente, la pandemia del Covid-19.
Dicho eso, es verdad eso de que una crisis bien gestionada es un momento de oportunidad. En este sentido, recuerdo que precisamente en la crisis de deuda periférica del 2011 la inversión en algunas emisiones de deuda soberana española y de algunas comunidades autónomas generó rentabilidades de doble dígito asumiendo riesgos muy medidos, algo poco habitual en otras circunstancias.
-Volviendo al mercado, ¿cualquier oportunidad que aparezca en el mercado de renta fija es válida para cualquier inversor? ¿Todo es verdaderamente conservador?
Siempre se dice que la renta fija es la inversión conservadora por excelencia porque tiene una volatilidad mucho más acotada que la renta variable. No obstante, dentro del universo de emisiones hay una gran variedad de plazos, calidades, cupones y otras especificidades que hacen que no todos los bonos sean convenientes para todo tipo de inversor o, mejor dicho, de cartera de inversión en función de su tolerancia al riesgo, horizonte temporal, rentabilidad ajustada y diversificación.
Esto lo tenemos muy claro en Buy & Hold, como te comentó hace no mucho mi compañero Antonio Aspas, por eso las carteras de renta fija de nuestros fondos tienen diferentes composiciones e incluso bonos de distintas características o duraciones para un mismo emisor, buscando siempre lo mejor para cada uno de nuestros clientes.
En lo que se refiere a la parte de high yield donde más potencial vemos es en emisiones de empresas vinculadas con el petróleo, el gas y su transporte
-En este sentido, ¿para qué perfil sería cada uno de los fondos que gestiona en Buy & Hold?
En Buy & Hold contamos con dos fondos que única y solamente invierten en renta fija. El más conservador de ellos es B&H Debt (o B&H Deuda en su versión española), que es para aquellos que buscan una rentabilidad superior a las letras del Tesoro, pero invirtiendo exclusivamente en bonos de muy alta calidad crediticia.
Más moderado es B&H Bonds (o B&H Renta Fija), que aspira a capturar un mayor potencial gracias a una parte de la cartera en posiciones más agresivas, aunque sin sumar nunca excesivo riesgo de crédito y duración. En la parte de renta fija de nuestro fondo mixto B&H Flexible buscamos oportunidades para clientes con una mayor tolerancia a la volatilidad, aunque esta se queda en la mitad que la media de un fondo de 100% bolsa mientras que históricamente consigue resultados muy similares.
-A pesar de esta diversidad, lo cierto es que los fondos de renta fija han sido el gran destino de la inversión a lo largo de 2025, ¿a qué atribuye esta tendencia? ¿Cree que seguirá así en 2026?
A nuestro modo de ver, se han dado varios factores. En primer lugar, la banca y las aseguradoras han potenciado la comercialización de estos fondos de renta fija porque con ellos obtienen ahora unos márgenes superiores a los que venían consiguiendo con otros productos no hace tanto tiempo. También la búsqueda de posiciones conservadoras por parte de los inversores es innegable. Incluso algunas gestoras que desdeñaban este activo han lanzado sus propios productos bajo esta etiqueta, aunque en verdad den cabida en sus carteras a bolsa y otros activos más allá de los bonos puramente.
Mientras todos estos factores sigan concurriendo, que parece que sí por el escenario que hemos comentado al principio de esta conversación, creemos que la tendencia se mantendrá, aunque quizás no esté libre de altibajos.
Lo mejor es tener una cartera realmente diversificada, como las que ofrecen los fondos de verdadera gestión activa
-En relación en esto y con su cambio de ‘equipo’ aún reciente, ¿considera que se hace buena gestión de la renta fija por parte de las gestoras españolas?
Considero que en general sí, y cada vez más. Si bien en algunos casos se puede tratar de una estrategia comercial o de marketing que no pase por una verdadera selección de bonos, han aparecido cada vez más propuestas de valor para la inversión en renta fija. Esto se traduce en que como gestora de referencia en renta fija nos exigimos la mayor de las implicaciones, análisis y seguimiento de cada posición en cartera, lo que -en relación con la pregunta anterior- se ha traducido también para nosotros en un flujo bastante constante de suscripciones para nuestros fondos fundamentado en una relación rentabilidad-riesgo mejor que la del sector.
-María, por último, ¿me ayuda con esta ficción que puede ser útil para nuestros lectores? Tengo 5.000 euros para invertir, ¿qué hacemos con ellos?
Si hubiera una respuesta única y acertada, mi trabajo sería bastante más sencillo de lo que en realidad es. Dicho de otra manera, siempre hay que tener en cuenta el horizonte temporal y perfil de riesgo, es decir, la tolerancia a la volatilidad sin huir materializando pérdidas que, de otra manera, hubieran sido solo transitorias en camino hacia una mayor rentabilidad.
Lo mejor es tener una cartera realmente diversificada, como las que ofrecen los fondos de verdadera gestión activa. El peso en cada activo (bonos, acciones, materias primas, alternativos) o en cada tramo de riesgo tendrá que depender del perfil y circunstancias de cada inversor. Si bien, como ya he comentado, en Buy & Hold contamos con estrategias bien diferenciadas en este sentido por horizonte temporal y perfil. A los plazos de inversión que indicamos en cada caso, estoy segura de que siempre iba a salir ganando.










