La inmobiliaria, cuyo presidente y principal accionista con el 14,5% es Luis Hernández de Cabanyes, ha vuelto a pérdidas, en concreto de 4,4 millones de euros, frente al beneficio de 2,4 del mismo periodo de 2025, según los resultados remitidos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este miércoles.

La caída del beneficio se explica en el desplome de la facturación de la empresa, que fue de 4,4 millones, un 58,2% menos que en el mismo periodo del año pasado, mientras que el resultado de explotación fue de 2,6 millones negativos, frente a 1,4 millones positivos de un año atrás. Las buenas noticias llegan por la deuda, que se redujo a 2,3 millones, "un mínimo histórico que supone apenas el 3,7% sobre el total del activo". Además, la tesorería se mantuvo en "niveles robustos".

Estos resultados no han gustado al mercado que lleva toda la jornada castigando a la compañía con caídas que han superado el 8%.

En un comunicado, la empresa ha asegurado que cierra el primer semestre "con un fuerte enfoque estratégico en la preparación para el crecimiento futuro" y que ha incrementado la cartera transaccional de 29,3 millones a cierre de 2025 a 51,3 millones en junio. Ha añadido que el nivel de ingresos generados "ha recogido la buena marcha en la venta de cartera residencial preexistente y, al mismo tiempo, también refleja un período enfocado, principalmente, en la inversión y conformación de la nueva cartera".

Además ha destacado operaciones en las que está trabajando, como tres locales comerciales en Madrid y Barcelona y operaciones residenciales y terciarias en Málaga. Operaciones con las que han justificado los resultados, que según la compañía "responden a la fase inicial del ciclo de maduración de los nuevos proyectos, preparando el terreno para la materialización de las ventas previstas en la segunda mitad del año".

Pero quizás en estos momentos lo más importante en Renta Corporación no son los resultados, sino los cambios que se están llevando a cabo. Por un lado, hace unas semanas se produjeron cambios en la cúpula. Salía el histórico consejero delegado, David Vila. En su lugar, Jorge Manent asumió el rol de consejero delegado de la inmobiliaria, en lo que marca el inicio de una “fase de ejecución estratégica”.

Manent ha desarrollado su carrera en el grupo Agbar y Criteria Caixa, donde ejercía de director de inversiones antes de incorporarse a Renta Corporación. Por su lado, Vila sigue ligado a Renta Corporación, como responsable del área patrimonial. 

A estos cambios, sumamos el anuncio de la plataforma Vivva, orientada a la promoción y venta de vivienda asequible, que desarrollará viviendas optimizadas mediante procesos de construcción industrializada o prefabricada, con el objetivo de ofrecer precios por debajo de 250.000 euros. La plataforma, que está liderada por Carlos Méndez como director general, ya ha adquirido su primer terreno en Palafrugell (Girona) y estudia operaciones en Terrassa (Barcelona) y Valencia.

Podemos decir que Renta Corporación es experta en este tipo de diversificaciones. Recordemos que dio el salto al sector de la vivienda de lujo lo que convirtió a la compañía en promotora especializada en la compraventa y rehabilitación de edificios, concretamente en Madrid y Barcelona.

La empresa continuó con la compra edificios para reformarlos y después venderlos, un negocio lucrativo, pero extremadamente dependiente de los vaivenes del mercado, por lo que decidió diversificar su estrategia con la creación de Wellder, socimi especializada en residencias de la tercera edad; Cabe, que se dedica al alquiler de trasteros urbanos, y Vivenio, socimi que trabaja en el nicho residencial de alquiler.

De la misma manera, encontramos un accionariado muy diverso, por ejemplo a Gregoire Bontoux-Halley, inversor afincado en España desde hace años y descendiente de una rama de la familia fundadora de Carrefour, el gigante galo de la distribución, tiene el 5%.

O a Baldomero Falcones, empresario y expresidente de FCC, entró en Renta Corporación en 2015 al comprar la participación del 5% que tenía la Sareb. Asimismo, con el 3% encontramos a Fundación Renta Corporación, de la que es presidenta la esposa de Luis Hernández de Cabanyes, y un 6,8% en manos de María Iría Urgel, hija del fundador de Pachá. 

También están los hijos de Blas Herrero, Blas y Vanesa Herrero Vallina, que cuentan con el 9,84%. Blas Herrero es dueño de Kiss FM y en su día, en 2020, hizo una oferta a PRISA para comprar, nada más y nada menos que El País y la Cadena Ser. Dicen que por 200 millones de euros.