Si usted es un amante de las fusiones bancarias póngase cómodo porque no se percibe consolidación alguna en el horizonte. Si está en Madrid o en la meseta busque otro objetivo: en el centro peninsular no hay horizonte, según Yolandiña la fantástica.

Lo importante es que estamos en una nueva etapa del negocio bancario y la primera buena noticia es que, efectivamente, ha vuelto a ser negocio. La subida de tipos de interés, actualmente en el 4,5%, un nivel que se mantendrá al menos en el medio plazo, según Lagarde, ha espoleado el margen de intereses de las entidades, especialmente las medianas.

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Por ejemplo, en Unicaja supuso, a cierre del primer semestre, un aumento del 20,9% del margen de intereses y en Ibercaja, del 48,7%, hasta los 321 millones de euros. Estamos hablando del negocio principal de cualquier banco, pero más aún si se trata de un banco mediano.

En definitiva, para que se va a fusionar Unicaja si es ahora cuando más crece. Lo mismo podemos decir de Ibercaja: para qué salir a bolsa si se puede dotar el fondo de reserva -indispensable para que la Fundación mantenga la mayoría- con lo que aporta el negocio ordinario. Concretamente, debe dotar unos 200 millones hasta 2025 (hasta ahora ha aportado 155 millones).

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En otras palabras, la banca mediana está viviendo un momento dulce en España… a pesar del Gobierno. ¿Y la digitalización? Los grandes recortes de plantilla ya están hechos, ahora sólo quedan pequeños ajustes del día a día.