
Ayer mates el INE demostraba la caradura del Gobierno: subiendo más su recaudación que los salarios. De por sí ya es vergonzoso pero más si tenemos en cuenta que España es el país con más desempleados de toda la Unión Europea y de la OCDE, que el coste por hora trabajada no deja de subir, y que mientras el absentismo está en récord absoluto.
En este contexto, Yoli sigue con su misión: hacernos más felices. El problema es que, mientras ella se preocupa por nuestra felicidad, el 'pérfido' Garamendi le cierra la puerta a sus ideas chulísimas, y Yolanda se cansó: no reconoce al presidente de la CEOE, y ha decidido 'pasar' del él, como ya ha hecho el Gobierno con múltiples reformas como las pensiones. Porque a dialogantes no les gana nadie, pero si el empresario, el que paga la fiesta, protesta, se le saca de la mesa de diálogo social y, tan amigos. Así, sin contar con los empresarios logró su pacto con los sindicatos y sacó adelante la ampliación de los permisos por duelo, defunción, cuidados paliativos y hasta eutanasia... pacto que seguramente tumbará Junts en el Congreso.
Pero Yoli tiene un corazoón enorme y chulísimo, por lo que ha vuelto a aceptar a Garamendi en su mesa dialogante. Pero no ha llevado a la mesa ninguna propuesta para la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026, pero lo hará en un próximo encuentro, según han indicado a Europa Press fuentes del Departamento que dirige Yolanda Díaz. La reunión se basó en explicarles el informe del Comité de Expertos en el que se platearon dos propuestas de subida: un 3,1% en el caso de que no tribute y un 4,7% en caso de que sí lo haga.
Esto supondría incrementar el SMI para el año próximo en 37 euros al mes, hasta los 1.221 euros mensuales por catorce pagas, si se decide que siga exento de tributación, o elevarlo en 56 euros mensuales, hasta los 1.240 euros al mes, si se opta por su tributación en el IRPF. Todo queda pendiente de Marisu y de la siguiente reunión.
Este encuentro ya tiene fecha: para después de Navidad, compréndelo, son fechas muy malas, la Nochebuena está al caer y Yoli tiene mucho por hacer. Fuentes del departamento han comentado a Europa Press que previsiblemente se actualizará la deducción vigente en el Impuesto de la Renta Sobre las Personas Físicas (IRPF) para adaptarla al nuevo aumento. Por lo que la subida del SMI siguirá siendo la misma 'chufa' de siempre.
Con el SMI actual no se puede vivir dignamente, ni formar una familia, ni acceder a una vivienda, ni plantearse poder afrontar la subida del coste de vida. Ahora bien, seguimos, recuerden la doctrina social de la Iglesia: no es el mercado el que debe marcar los salarios sino las necesidades de cualquier asalariado para sacar adelante a su familia. Y en un país donde los sueldos bajos son muy bajos y los sueldos medios son inferiores a los vigentes en Europa, está muy bien que se siga subiendo el salario mínimo, así que la mera propuesta es de felicitación.
Pero hablamos de una subida del bruto, pongamos que Junts vuelve a forzar a Marisu, como sucedió con la anterior subida, y consigue que deflacte el IRPF, queda aún así la trampa más oculta: faltan las cotizaciones empresariales que paga el empleador directamente a Moncloa, cuatro veces más de las que figuran en nómina. Y que la OCDE ya ha dicho que son las terceras más altas. Así, para el empleador, el trabajador de SMI saldrá por más de 1.500 euros. Y los empresarios están al límite.
Es muy simple, la propuesta que deberían hacer tanto patronal como sindicatos es: subir el salario neto y suprimir el pago de todos los impuestos, todo tipo de impuestos, IRPF y cuotas, en nómina o con cargo directo al empleador, para los perceptores del salario mínimo.










