Carlos Torres se ha enrocado en la Presidencia del BBVA, cada día más lejos de su propia gente, porque el día a día del banco lo lleva el turco Onur Genç. Torres no levanta cabeza desde el fracaso de la OPA sobre el Sabadell y, encima, sufre la acometida del PNV, el partido que más caro vende su escasos cinco diputados, que Sánchez siempre le compra.

Por su parte, Andrea Orcel, desde Unicredit sigue preparando la operación de fusión ente Unicredit en alza y un BBVA en baja: fácil es adivinar quién será el presidente de la resultante. 

Eso sí, el Santander de Ana Botín, la tercera opción, ya se puede descartar. La presidenta del Santander, Ana Botín,  ha concluido que la fusión entre Santander y BBVA no sumaria sino que restaría... e incluso las pegas del regulador serán, en este caso, más que lógicas.  

Lo que cada día que pasa parece más improbable es la permanencia en solitario del actual BBVA. ¿Porque el banco marcha mal? No, el BBVA es un banco solvente y rentable, donde la banca corporativa e incluso la de inversión van bien. Eso sí la red funciona mal, y está volcada en las economías medio-altas y no en las economías familiares, tanto urbanas como rurales. O sea, que la cosa aguante.

No, lo que está mal en BBVA es que un presidente que lanzó una OPA absurda sobre el Sabadell ha fracasado en la OPA y por tanto, cuando uno fracasa en el mercado, lo que le exije el mercado es que dimita. Sin más.

En todo caso, el BBVA se queda sin la opción Santander: ahora es, o Unicredit, o PNV. En el entretanto, Carlos Torres se enroca en la Presidencia. 

Porque don Carlos no sólo está poniendo en solfa el prestigio del BBVA sino el de toda la banca española.