Schindler ha recibido castigo bursátil, pues su cotización cae un 9%. El mercado y, por ende, los inversores han reaccionado mal ante la previsión de un leve crecimiento de ingresos para 2026, después que estos hayan descendido un 2,6% el año pasado. Y entre los motivos de dicha previsión se encuentras los desafíos que aún tiene en China (sobre todo, menores pedidos dada la bajada de nuevas instalaciones) y que se están viendo en los últimos años.

El fabricante suizo de ascensores, escaleras mecánicas y barreras portuarias ha ingresado 11.986 millones de euros en 2025, un 2,6% menos que el año anterior. En esto ha influido un impacto negativo del tipo de cambio de unos 472 millones, así como los menores ingresos en el negocio de nuevas instalaciones, mientras el negocio de modernización y servicios ha mejorado su facturación. Además, la entrada de nuevos pedidos se ha estancado, al situarse en 12.387 millones (-0,9%).

Por su parte, los costes operativos se han disparado un 87%, a 10.450 millones, debido a los mayores costes de materiales, gastos de personal y otros costes, entre otros aspectos. El beneficio operativo ha crecido un 12,6%, a 1.512 millones; y beneficio neto ha subido un 9,8%, a 1.175 millones. Quizá en estas dos últimas magnitudes financieras sea en lo que más se ha fijado su CEO, Paolo Compagna, para señalar que “el año 2025 marcó el final de nuestra recuperación operativa. Me complace decir que hemos salido de este periodo como una empresa más fuerte y resiliente”. Esto sí, recuerden que hace unos meses rebajaron las previsiones anuales

Compagna ha cumplido un año al frente de Schindler el pasado 1 de febrero y ha referido que “nuestra prioridad para 2026 es alcanzar el crecimiento previsto sin dejar de centrarnos en seguir mejorando los márgenes”. Eso sí, la plantilla ha descendido un 2,8%, a 67.381 trabajadores, pero se propondrá repartir un dividendo ordinario de 6,57 euros por acción y otro extraordinario de 0,88 euros.

Por cierto, Schindler ha vencido al fabricante estadounidense de ascensores Otis (desde 2022 controla totalmente su filial española Zardoya Otis) en beneficio en 2025, pues el de este último se ha situado en 1.157 millones, un 15,9% inferior al del año anterior, cuando ganó un 17% más. Claro que en ingresos el suizo no ha superado al estadounidense, que ha facturado 12.064 millones, un 1,2%, gracias al aumento de la rama de servicios (7.893 millones, un 6,2% más), frente al descenso en equipos (4,171 millones, un 7% menos). Y los costes de Otis han ascendido a 10.192 millones (+1,5%).

Y en España, hace unas semanas, el Ayuntamiento de Vitoria reclamó 500.000 euros a Schindler por el deterioro de ascensores y rampas públicas.