Parece que el magnate mexicano Carlos Slim deja atrás el disgusto de haber sido derrotado por Veolia en la lucha por el control de aguas en Barcelona, y esto es gracias a Realia y FCC. 

Ambas compañías han presentado resultados con incrementos tanto en el beneficio como en los ingresos. Empezamos por 'la joya de la corona', Realia, que obtuvo un beneficio neto atribuible de 71,3 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que supone un incremento del 61,4% respecto al mismo período del año anterior, impulsado por el aumento del volumen en la entrega de viviendas en el área de promoción, la revalorización de sus activos patrimoniales y la compra a minoritarios del 12,6% de la inmobiliaria Planigesa en julio de 2025.

De igual forma, los ingresos marchan en buena dirección, con un incremento del 38,9% lo que supone 190 millones de euros, frente a los 137 millones de hace un año. Asimismo, el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado creció un 10,8% en el primer semestre, situándose en 74 millones de euros, frente a los 66,9 millones del año anterior, debido al mejor comportamiento de las áreas de promoción y suelo y la de patrimonio. Sin duda, la mejor noticia llega de la deuda, que se redujo un 23,7%, situándose en 552,81 millones de euros.

Según ha informado la promotora inmobiliaria del grupo FCC a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el área de patrimonio (alquiler de activos), la facturación fue 75,4 millones de euros, un 4,1% más, debido al impacto positivo de la subida del 4,6% en las rentas tras la actualización de contratos y el incremento de ocupación, así como por un aumento del 1,5% en la repercusión de gastos comunes. En el segmento de promocíon la subida fue del 78,2% hasta los 114 millones de euros al haberse entregado 257 unidades y por el aumento de ventas de suelo. 

De su lado, los gastos operacionales (incluyendo provisiones del activo circulante) alcanzaron los 110 millones de euros, con un aumento del 67,7% respecto a junio de 2025, debido al mayor coste derivado del incremento de las unidades entregadas y de las ventas de suelo.

La compañía también ha informado de dos operaciones consistentes en la adjudicación a FCC (su matriz) de dos grandes obras: 126 viviendas en Sant Joan Despí (Barcelona) por 28 millones de euros y 160 viviendas en Tres Cantos (Madrid) por 39 millones de euros. Lo de pasarse operaciones entre ambas empresas ya comienza a ser un habitual para Slim. 

Pasamos a FCC que obtuvo un resultado neto atribuido de 128 millones de euros en el primer trimestre de 2026, cifra un 58,7% superior a la del mismo periodo de 2025 y que la compañía atribuye a la buena contribución del área de la Construcción, que ingresó 1.757,5 millones de euros (+29,9%), así como a la evolución del tipo de cambio del euro frente a diversas monedas.

Según ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) los ingresos ascendieron a 5.156 millones de euros entre enero y junio, lo que supone un incremento del 13,2% gracias, especialmente, al buen desempeño del área de construcción, tras la puesta en marcha del aumento de contratación registrada en el ejercicio anterior, así como en Medio Ambiente, con mayor aportación orgánica y de las adquisiciones realizadas a lo largo del ejercicio 2025. Cosa que no deja de ser curiosa, dado el empeño de Slim por deshacerse de esta última área. 

El resultado bruto de explotación (Ebitda) se incrementó un 7,4%, hasta alcanzar los 750 millones de euros. Por áreas de negocio, Medio Ambiente facturó 2.474 millones de euros, un 7,3% más; el de Agua creció un 2,4%, hasta los 886,3 millones de euros; y Concesiones se anontó un alza del 4,8%, con 52,9 millones de euros. En el caso de FCC, la deuda no da alegrías, al haber aumentado un 8,8%, hasta los 2.504 millones de euros.

Y la jornada termina para Slim con Inmocemento, que ha alcanzado unos ingresos de 515,4 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que representa un incremento del 15,6% respecto al mismo periodo del año anterior. Ambas áreas de negocio han contribuido positivamente a esta evolución: el área Inmobiliaria ha experimentado un fuerte crecimiento del 42,3% impulsado principalmente por el aumento de las entregas de viviendas y el sólido comportamiento de los activos en renta, mientras que el área de cemento ha registrado un incremento del 5,2%, apoyado en la favorable evolución de los volúmenes y precios en el mercado español y en el crecimiento de la actividad en Túnez. Sin embargo, el resultado bruto de explotación (EBITDA) alcanzó los 169,2 millones de euros, un 7,2% superior al registrado en el primer semestre de 2025.

El área Inmobiliaria aportó el 44% del EBITDA del Grupo, con un total de 74,1 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 10,8% respecto al mismo periodo del año anterior. El área de Cemento aportó el 56% del EBITDA del grupo, con un crecimiento del 3,1% respecto a 2025, alcanzando los 94,5 millones de euros.

La deuda financiera neta se redujo hasta 169,2 millones de euros al cierre del semestre, frente a 458,9 millones de euros registrados al cierre de 2025, lo que supone una reducción del 63,1%. Esta mejora se sustenta en la sólida generación de caja de ambas áreas de negocio junto con la comentada venta de la participada por el área de cemento.

Slim ha recibido grandes alegrías: FCC, Inmocemento y Realia aumentan ingresos, todo esto en medio de su plan de convertirse en el primer inmobiliario español. Tras la noticia de la venta de otro 25% de FCC Medio Ambiente (ahora, FCC Enviro) la teoría de los planes del mejicano toman más fuerza: su troceo de FCC y avanzar hacia el ‘esquema Villalonga’.

Todo con el fin, como decimos, de quedarse con lo que le gusta y llegar a ser el primer inmobiliario español, cogiendo Realia y Metrovacesa, excluyendo de bolsa esta última, y haciéndose con el control total. 

Realia sigue siendo la joya de la corona de Slim, más unida a FCC, y más cuando consiga hacerse con Metrovacesa.