Philips no ha perdido en el año del Covid-19, pues ha tenido un beneficio neto de 1.187 millones de euros en 2020, lo que supone un 0,7% más que el año anterior. Además, ha ingresado 19.535 millones de euros (+0,3%).

La multinacional de tecnología neerlandesa ha logrado disparar las ventas del área de cuidados conectados (incluye ventiladores de hospital, imagen diagnóstica y monitores) un 19%, hasta 5.564 millones. Sin embargo, la división que más ingresos ha aportado ha sido la de diagnóstico y tratamientos, con 8.175 millones (-3,6%), mientras la de sanidad personal ha facturado 5.407 millones (-7,6%).

Philips se ha ahorrado 1.900 millones entre 2017 y 2020, superando el objetivo que tenía previsto (1.800 millones), de los que 447 millones han correspondido al último año. Eso sí, el cuarto trimestre no ha sido tan bueno como el tercero, cuando su beneficio neto se disparó un 65%: las ganancias se han situado en 603 millones (+8,4%) y las ventas han ascendido a 6.001 millones (+0,7%).

Respecto al futuro, el CEO de Philips, Frans van Houten, ha señalado que siguen “viendo incertidumbre relacionada con el impacto de la Covid-19 en todo el mundo”. Además, prevé que la compañía tenga un aumento de ventas de un solo dígito este año.