Sr. Director:

Un tribunal federal de EE.UU. sentenció el mes pasado que unos videógrafos tienen derecho a negarse a participar en una boda homosexual. Los recurrentes, los esposos Carl y Angel Larsen, dueños de Telescope Media Group, declaran que "gustosamente trabajan para toda clase de personas, de cualquier raza, orientación sexual, sexo o creencias religiosas". Precisan además que, en consonancia con sus propias convicciones, no hacen vídeos que promuevan el racismo, la violencia.., o "una concepción del matrimonio distinta de la unión de por vida entre un hombre y una mujer".

A este respecto, desean comenzar a producir vídeos solo de bodas entre mujer y hombre que destaquen el significado sagrado del matrimonio y muestren la historia del amor de la pareja hasta su culminación ante el altar. Previendo que esa futura actividad suya sería considerada por las autoridades del estado como una discriminación por orientación sexual, pidieron una garantía de inmunidad, alegando que prohibirles rehusar encargos de vídeos de bodas homosexuales violaría su libertad de expresión, protegida por la Primera Enmienda a la Constitución de Estados Unidos. Después de perder el caso en primera instancia, los Larsen recurrieron al tribunal federal de apelación, que ha fallado a favor de ellos, por mayoría de dos a uno.

 

 

JD Mez