La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, es criticable por muchas cuestiones, casi demasiadas. Ahora bien, tiene claro que el futuro de un país depende, por definición, de que los naturales del mismo tengan niños.Si no los tienen, como que el país tiende a desaparecer por consunción. Por eso, a pesar de las dificultades económicas, ayuda a las madres con hijos desde el primer momento del embarazo. Es un sistema de subvenciones ya bastante pulido y se convierte con el paso del tiempo en un derecho asumido. El monto de la ayuda, ojo, no es muy elevado: 270 pesos mensuales, unos 60 euros al cambio. No es para tirar cohetes, pero no deja de ser una ayuda, sobre todo si consideramos que el nivel de precios en Argentina es notablemente inferior al español.
Ni que decir tiene que las ayudas a la maternidad de Fernández de Kichner se aportan a un país cuya tasa de natalidad más que duplica la española.
Mariano, hijo ponte las pilas: el salario maternal es una cuestión tan justa como necesaria. Ya sabes, para cubrir el déficit necesitas ajustes pero, sobre todo, necesitas contribuyentes. Y, además, el salario maternal es un derecho de la mujer, que es con la maternidad cuando pierde posibilidades laborales respecto al varón, algo que es de justicia compensar.
Eulogio López
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