Aprovecha el sambenito del fraude para ahorrarse las subvenciones

 

Las sospechas sobre la energía solar están justificadas. Se descubrieron casos en los que los particulares vendían "energía lunar", es decir, el contador avanzaba también por la noche. El truco consistía en conectar un motor de gasolina y a vender kilovatios que se suponían producidos por los paneles. Se descubrió también que algunas empresas habían construido las plantas fuera de la fecha legal para recibir subvenciones y, a pesar de ello, se beneficiaban de la generosa contribución del Gobierno a lo verde.

La CNE se puso manos a la obra e inició sus investigaciones para evitar el fraude. En juego, las primas a la solar. Se calcula que las primas a la fotovoltaica acumuladas en el periodo 2011-2020 alcanzarán los 30.000 millones de euros y las primas a la solar termoeléctrica alcanzarán los 27.000 millones de euros. Controlando el fraude, el Gobierno ahorrará unos 175 millones de euros al año.

Sin embargo, el Gobierno ha aprovechado la circunstancia para pasarse de frenada. Desde la Asociación de la Industria Fotovoltáica (ASIF) han tenido que levantar la voz para quejarse de que se están reteniendo las primas también para las plantas que tienen todo en orden. Lo peor no es que pagan justos por pecadores, sino que, según ASIF, algunos de los que defraudan se han librado.

Mariano Tomás

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