• Como adelantara Hispanidad, Fainé abandonará el cargo y liderará la Fundación Bancaria Caixa y el grupo industrial Criteria.
  • Ya tiene un presidente, no ejecutivo, para el consejo de Caixabank, aprobado por Francfort.
  • En el día a día mandará Gonzalo Gortázar.
  • Al fondo, Fainé, como primer accionista y máximo responsable de Criteria.
  • Y lo más importante: Fainé se sale con la suya y consigue mantener el espíritu de las cajas de ahorros.
  • O sea, dos cosas que permanecen: OBS y grupo industrial.
  • Y todo ello sin que la caja baje del 40% del capital del banco. Ese es el pacto con Francfort.
Jueves 16, Consejo de Administración de Caixabank. Isidro Fainé (en la imagen) no dedicó ni un segundo a una sucesión que tiene perfectamente pergeñada. Y la sucesión tampoco tiene nada que ver con las elecciones generales del día 26. Simplemente, lo que ha costado es pactar el nombre de su sucesor con el Banco Central Europeo y, lo que no es menos importante, las condiciones del nuevo nombramiento. Se anunciará antes del 30 de junio y será como adelantó Hispanidad y copia Expansión un mes después: Isidro Fainé pasará a dirigir la Fundación Bancaria Caixa y el grupo industrial Criteria. Su sustituto en la Presidencia de Caixbank será presidente del Consejo de Administración pero no ejecutivo. Es más, el Ceo, Gonzalo Gortázar, tendrá todo el poder en el día a día, y tendrá que reportar al Consejo, obviamente, pero también a su principal accionista. El otro hombre fuerte del entramado será Jaime Giró, en su doble cometido de director general de Fundación Bancaria Caixa, la matriz, y de portavoz de Caixabank. Cuestión fundamental, el tira y afloja de Fainé, tanto con Francfort como con Madrid: ¿Cuánto capital debe tener la caja, es decir, Criteria, de Caixabank? Por el momento se ha conseguido dejarlo en el 40%. Esto es vital porque significa, en pocas palabras, que el primer grupo financiero en España y el primer grupo industrial de España seguirá siendo una caja de ahorros con el espíritu mutualista de las cajas de ahorros. Espíritu que significa dos cosas: obra benéfico social (500 millones de euros anuales) y el mayor grupo industrial de España (Gas Natural, Abertis…) al que podrían añadirse, en un futuro, las participaciones de Repsol y Telefónica, en su cuota parte, se entiende. El espíritu de cajas de ahorros pervive con el cajero Fainé aunque el imperio Basilea, el sistema financiero internacional, y el ministro Luis de Guindos, le hayan obligado a convertirse en banco, al menos nominalmente y a efectos de cotización en bolsa. No es poco. Es la nueva Caixa. Eulogio López [email protected]