En su día recogimos la estafa de Ana Redondo: en lugar de hacer una estadística sobre las denuncias falsas, hace una encuesta. Y, encima, la encuesta se fija en apelaciones y en casos graves. Y encima, los datos se extraen de una muestra de 500 sentencias, en lugar de tomarlas de un total de 380.112.

También nos hicimos eco de la información de Madrina que recordaba: en 2024 se registraron 35 infanticidios... pero las cifras oficiales contabilizaron nueve, porque sólo recogen los filicidios perpetrados por el padre. La Fundación denunciaba que la "naturaleza oculta" de estos crímenes deja un gran número de casos (especialmente aquellos perpetrados por la madre o no relacionados con violencia de género paterna), fuera de las estadísticas oficiales más visibles.

Pues bien, el ministerio de Ana Redondo, con el Gobierno Sánchez, siguen en sus trece y, de los 15 infanticidios registrados en 2025, solo se han contabilizado tres de esos casos. Para la Delegación contra la Violencia de Géneroque solo contempla los filicidios paternos, los otros 12 niños no constan. Por otro lado, se han asesinado a un total de 59 mujeres, pero el Ministerio de Igualdad solo contabiliza 46. Otros 36 hombres han sido asesinados como víctimas de violencia doméstica. Ninguno cuenta. En total, ha habido 108 víctimas mortales de violencia intrafamiliar, pero el Gobierno de Pedro Sánchez solo cuenta 49: las que son atribuibles a la «violencia de género» (esto es, a mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas varones o a los niños asesinados por sus progenitores paternos).

filicidios

Esto significa que, tal como publica The Objective, en términos generales, el 55% de las víctimas mortales por maltrato en 2025 son invisibilizadas como consecuencia de la ideología de género. El recuento total es posible a la labor que la Asociación de Ayuda a las Víctimas de Violencia Doméstica, Anavid, hace cada año, y que tiene como objetivo «reflejar datos reales sobre todos los casos de cualquier tipo de violencia».

Entre los asesinatos que recoge Anavid, siempre basándose en noticias publicadas en medios de comunicación, pero sin eco institucional, figuran algunos espeluznantes cometidos por mujeres. Por ejemplo, el caso de una madre que el pasado 12 de septiembre asesinó a su hija con discapacidad severa en La Palma o una mujer que asesinó a su pareja, varón, en San Roque. Muchos de estos casos tienen que ver con infanticidios cometidos por la progenitora, y que no se registran al no ser considerados «violencia vicaria», que es el término que inventó la psicóloga argentina Sonia Vaccaro y fue asumido por el Ministerio de Igualdad durante el mandato de Irene Montero.