Seguimos denunciando el contexto creciente de la cristianofobia, que muchas veces se manifiesta en el 'martirio de las cosas', es decir, en ataques a los símbolos cristianos. Aunque muy relacionada con la cristianofobia se encuentra la cristofobia u odio a Cristo, que también se deja ver en el ataque a los símbolos cristianos. 

Es decir, que nos encontramos ante una tendencia, la del aumento de las profanaciones y de los ataques contra lo cristiano.

En ese contexto, el pasado 28 de diciembre, el Santísimo Sacramento fue profanado en el Monasterio de la Santa Espina, en Valladolid (España). 

Las sagradas formas que se encontraban en el interior del Sagrario fueron robadas, en lo que supone "una ofensa de especial gravedad al Señor y a la Iglesia Católica, pues el Santísimo Sacramento es la presencia real de Jesucristo en el pan y el vino, convertidos en su Cuerpo y en su Sangre tras la consagración", declaró el Arzobispado de Valladolid, que añadió: "Lamentamos tener que denunciar por segunda vez en un mismo año la profanación del Sagrario de una de nuestras iglesias. Y volvemos a exhortar al conjunto de los fieles vallisoletanos a orar en desagravio por este acto sacrílego, así como a cuidar la celebración de la Eucaristía y la reserva del Santísimo Sacramento en el Sagrario".