Un nuevo caso de okupación en Son Ferrer, Calvià, en Mallorca vuelve a demostrar la caradura okupa. En el mundo okupa cada día encontramos un caso que nos sorprende. Hemos conocido historias que demuestran la caradura y la impunidad con la que actúan: como los okupas que habían convertido la vivienda en un piso turístico y Hacienda multó al propietario o, los okupas que no se iban porque el banco le iba a quitar la casa al propietario, entonces se quedaban hasta que la vivienda fuera del banco. O el okupa que presume con orgullo de no pagar suministro alguno: "lo paga el ayuntamiento".

Lo cuenta Última Hora. José Jiménez  adquirió una vivienda en una subasta en 2024, "en el momento de acceder a ella se encontró con una 'sorpresa' más que inesperada". Una mujer, de origen inglés estaba de okupa allí: "Te va a salir más barato pagarme que sacarme", asegura que le dijo la mujer, que le pidió 30.000 euros a cambio de marcharse. La okupa muestra una vida de lujos en redes sociales, pero sin embargo ha pedido ser declarada vulnerable porque tiene una menor a su cargo. 

Ahora el caso da una nuevo giro y la okupa ha denunciado ante la Guardia Civil al propietario por "acoso". La okupa lo considera así porque Jiménez ha puesto en conocimiento de la prensa su caso, algo que hizo para demostrar su versión, facilitando "documentación para verificar mi historia".

"Nadie me va a coaccionar, sólo exijo lo que es mío", asegura Jiménez, quien dice ser libre "de poner en conocimiento una irregularidad así" y tiene muy claro que va a "pelear por mis derechos y mi vivienda".