
En Hispanidad, recogía Rocío Orizaola, el caso de dos okupas marroquíes borrachos que besaron en la boca y dieron abrazos libidinosos a una niña de tan sólo tres años, en un bar de Mallorca.
Ahora, nos hacemos eco de otra información que tiene como víctima a un niño, esta vez, de cuatro años. Un mena de menos de 16 años y origen magrebí ha agredido sexualmente a un niño de cuatro en un centro tutelado por el Gobierno de María Chivite (PSN) en Navarra.

La agresión tuvo lugar el pasado 17 de enero en el centro Lagunetxea, gestionado por la Fundación Amigó y ubicado en Mutilva, a cinco kilómetros de Pamplona. El niño de cuatro años tuvo que ser ingresado en el Hospital Universitario de Navarra.

Según La Gaceta, la madre del niño, cuya patria potestad se encuentra suspendida, fue informada al día siguiente, el 18 de enero, mediante un mensaje enviado desde el centro, pero no se le comunicó que podía tratarse de una agresión sexual hasta dos días más tarde.
«Te quitan a tus hijos porque tú no puedes atenderlos, pero bajo su tutela los violan. El dinero para atender nuestros servicios sociales se lo gastan en menas o se lo llevan al bolsillo. Es lo único que sabe hacer este Gobierno corrupto y negligente», ha denunciado Vox.
«Primero fueron los abusos sexuales a menores en los campamentos de Abáigar y Goñi, financiados por el Gobierno de Chivite. Luego el mordisco de una rata en la cara a un discapacitado en un centro del Gobierno. Después abusos sexuales forzosos menores a cambio de drogas en una narcobajera de Pamplona que el Gobierno ha tardado dos años en cerrar. Ahora esto. Su negligencia es criminal. ¿Qué más tiene que pasar para que dimita la consejera de Políticas Sociales?«, se pregunta el partido de Abascal.

El niño está bajo tutela del Gobierno de Navarra desde diciembre de 2024, después de que la Administración declarara su situación legal de desamparo.
El Español recoge cómo la madre recibió una llamada del servicio de Acogimiento Familiar de la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas, dependiente del Departamento de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra. En esa llamada, la representante del Gobierno foral evitó mencionar «agresión sexual» y describió los hechos como «conductas de carácter sexualizado entre dos niños», uno de cuatro años y otro «un poco mayor» (de 16 años).
La funcionaria explicó que tras el incidente se optó por separar a los menores, y que “el otro niño”, es decir, el presunto agresor, había sido retirado del centro.
El caso ya fue comunicado a la Fiscalía, según informaron las técnicas responsables de la tutela al progenitor de la víctima.
Y esto, nos recuerda a otros casos en que menores, bajo la tutela del Estado, que, no lo olvidemos, debe velar por su protección y seguridad, han sido abusados sexualmente o han caído en redes de prostitución. ¿Qué está pasando?











