
¿Recuerdan que hace unos meses el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, dijo esta frase?: “No es que alguien baje a por el pan y al volver encuentre su casa ocupada”.
Pues bien, el pasado 28 de diciembre, la Policía Local de Tías (municipio de la isla de Lanzarote) detuvo a una pareja okupa en una vivienda propiedad de una mujer de 92 años. Ésta decidió dormir en casa de su hija y la pareja detenida, J.C.C., de 22 años, y Y.A.N., de 20 años, okuparon su vivienda.
La localidad lanzaroteña vivió la escena: cuando la mujer volvió a su casa, se encontró dentro a un hombre sentado en el salón viendo la televisión y a una mujer embarazada. Los agentes se desplazaron rápidamente y los dos detenidos explicaron que habían okupado la vivienda porque no tenían un lugar donde quedarse y no querían pasar la noche en la calle.
Los policías sostienen que los okupas sabían que la casa estaba habitada al ver ropa, comida y objetos personales en la vivienda. "Los agentes indicaron a la pareja que su actitud estaba perjudicando a una mujer nonagenaria, lo que agrava el delito cometido", según ha podido conocer el medio La Provincia.
Pese a las advertencias, el hombre se negó a marcharse, lo que provocó la detención y el registro de las pertenencias de los okupas, entre los que encontraron un taladro, tres cilindros de cerraduras y una palanca metálica.
La señora pudo recuperar su hogar y 'solo' fue parte del escudo social del Gobierno durante 24 horas. Eso sí, el escudo social seguirá en 2026, porque el Gobierno protege al 'vulnerable okupa'.










