Amaia Martínez, parlamentaria vasca de Vox, ha visitado el Parque Arriaga de Vitoria donde hace apenas 15 días una mujer joven fue salvajemente violada por un inmigrante magrebí, al parecer expareja de la víctima. Un hecho en exceso frecuente en los últimos meses, ha asegurado, íntimamente relacionado con la avalancha migratoria descontrolada que estamos sufriendo desde hace años.

Martínez ha recordado además otros sucesos recientes, relacionados con inmigrantes ilegales.

Ante los medios de comunicación, la parlamentaria vasca de Vox ha denunciado las políticas de puertas abiertas a la inmigración ilegal y un modelo de acogida, el vasco, basado en el reconocimiento de derechos, nunca de obligaciones, en la protección de extranjeros delincuentes y en el ingente gasto de dinero público en acogida y atención de personas que entran de forma ilegal en nuestro país.

Amaia Martínez ha criticado con dureza la postura del Gobierno Vasco ante un problema cada vez más grave que el lehendakari y su equipo se niegan a priorizar en su agenda política. En este sentido ha recordado que “el pasado jueves el lehendakari Pradales no hizo mención alguna a esta lamentable realidad en el Pleno de Política General, lo que evidencia que luchar contra la creciente inseguridad no es una de sus prioridades, como no lo es frenar la invasión migratoria descontrolada que amenaza a nuestra sociedad tal y como la conocemos”.

Martínez ha denunciado la desinformación a la que las administraciones, con el Gobierno Vasco a la cabeza, someten a la población, su reiterada negativa a facilitar la nacionalidad de los delincuentes, a sabiendas de que hoy delincuencia e inmigración ilegal son términos íntimamente relacionados.

Se ha preguntado “¿Por que protege a esas personas con la ocultación de su procedencia?», para anotar después que “este buenismo se les está yendo de las manos… necesitamos saber para protegernos, necesitamos que los agresores nacionales pasen largos años en la cárcel, que los agresores extranjeros sean deportados a los países de los que proceden”. Considera que la ocultación sólo protege a los delincuentes y deja indefensas a sus víctimas.