Una semana más, Hispanidad realiza una crónica recogiendo las últimas informaciones sobre la persecución -incluso genocidio- contra los cristianos, una realidad silenciada en muchos medios y en muchos gobiernos occidentales.
Esta semana empezamos en Egipto donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “a pesar de los esfuerzos selectivos del Gobierno por fomentar la unidad nacional entre musulmanes y no musulmanes, estos últimos disfrutan de libertad de culto, pero no de libertad religiosa plena. El derecho a practicar libremente la propia religión también se limita a las comunidades registradas. Los miembros de grupos no reconocidos, como los testigos de Jehová y los bahaíes, se enfrentan a múltiples problemas legales. En lo que respecta a los cristianos, se han dado pasos alentadores, como la aprobación del proyecto de Ley del Estatuto Personal de los Cristianos de Egipto. Además, durante el período estudiado en este informe, se avanzó en la legalización de iglesias y edificios vinculados a ellas, de conformidad con la ley de construcción de iglesias (Ley n.º 80 de 2016). Sin embargo, los cristianos, sus iglesias y sus propiedades siguen expuestos a la violencia, especialmente en las zonas rurales. En muchos casos, la construcción de nuevas iglesias sigue encontrando una violenta oposición por parte de musulmanes extremistas”.
En ese contexto, un cristiano copto, de nombre Ayman Ramzy Botros (45 años), fue detenido bajo la acusación de supuesta blasfemia, al haber realizado, presuntamente, afirmaciones críticas sobre el islam, informa Puertas Abiertas.
El problema es que, a los 24 días de su arresto, falleció en dependencias policiales, en una comisaría del distrito de Sahel, en la gobernación de El Cairo, capital del país. La causa de su fallecimiento habría sido la privación del tratamiento necesario para su enfermedad de diabetes, aunque no existe confirmación oficial de ello.
Nuestro siguiente destino es Irán donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “la libertad religiosa sigue estando muy restringida. Los cristianos sufren una persecución importante, a menudo acusados de propaganda contra el Gobierno y de actuar contra la seguridad nacional, lo que conlleva largas penas de prisión y la prohibición de participar en actividades sociales. Para los cristianos, en particular los conversos, la tendencia general es hacia una mayor persecución y penas más severas". "A pesar de la liberación de algunos presos detenidos por motivos religiosos, la tendencia general en los últimos años muestra un endurecimiento de las restricciones a la libertad religiosa, con un aumento de la persecución y la imposición de penas severas por el incumplimiento de las leyes de la República Islámica”.
En ese contexto, tres cristianas iraníes fueron detenidas por el régimen islamista de los ayatolás por su fe en Jesús, según informa Puertas Abiertas.
Por un lado, la abogada cristiana Bahar Sahraian, conocida por defender a presos políticos, cristianos y otras minorías religiosas y étnicas, fue apresada en la ciudad de Shiraz y enviada a la cárcel de Adilabad, famosa por las denuncias de malos tratos.
Por otra parte, la cristiana conversa Mahshar Parandin, artista y pintora, fue encarcelada en la prisión de Evin, en Teherán, por causa de su fe cristiana.
Además, otra cristiana conversa, de nombre Ghazal Marzban, fue condenada a nueve años y ocho meses de prisión por el Tribunal Revolucionario de Teherán por supuestamente haber realizado «propaganda contra el régimen» y actividades consideradas contrarias a la seguridad nacional, o sea, por su fe cristiana.
Según destacan distintas organizaciones de derechos humanos, todos estos casos certifican la persecución a los cristianos que lleva a cabo el régimen islamista.
Nos vamos a México país que, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “sigue enfrentándose a un panorama desolador de asesinatos de clérigos y laicos, así como de agresiones, extorsiones y profanación de lugares de culto y objetos sagrados, todo ello agravado por un clima de flagrante impunidad. El crimen organizado, el tráfico de drogas, los conflictos por la tierra y la corrupción continúan. Otros informes han concluido que México es uno de los lugares más peligrosos del mundo para el trabajo pastoral. Ante la falta de acción del Estado, en las zonas dominadas por el crimen organizado, los líderes religiosos alzan su voz contra la violencia y asumen el papel de protectores de sus comunidades. Esto los convierte en objetivos para imponer el miedo y el silencio a los habitantes de los pueblos, lo que a su vez permite a los grupos criminales seguir traficando con armas y drogas. La tensión que se genera en un país oficialmente laico, pero con una fuerte presencia religiosa, a menudo sale a la superficie en los debates y en las decisiones que se toman a nivel ejecutivo, legislativo y judicial. Los llamamientos al respeto de la laicidad del Estado y al principio de separación entre la Iglesia y el Estado suelen suscitar sospechas sobre cualquier acción o decisión que reconozca la dimensión espiritual y/o religiosa de las personas. Las perspectivas de futuro, ya de por sí negativas, han empeorado tras los cambios en el Gobierno y en el poder judicial, que favorecen la impunidad y alientan la audacia de los delincuentes”.
En ese contexto, una imagen de San Buenaventura fue vandalizada en la parroquia dedicada al santo en la Diócesis de Saltillo.
En un comunicado, la parroquia señaló: "Con profundo dolor compartimos con nuestra comunidad este lamentable acontecimiento ocurrido en nuestra parroquia. Nuestra imagen de San Buenaventura, santo patrono de nuestra comunidad, fue víctima de un acto de vandalismo que ha causado tristeza entre todos los que profesamos amor y devoción por él. Más allá del daño material, este hecho nos invita a fortalecer nuestra fe y a responder como cristianos: con oración, esperanza y caridad. Oremos por la conversión de los corazones y pidamos a Dios que nos conceda vivir siempre en el respeto hacia los lugares sagrados y los signos de nuestra fe. Sigamos unidos como familia parroquial, confiando en que el Señor siempre hace prevalecer el bien".












