Publicábamos en Hispanidad que el Balance de Criminalidad de 2025, del Ministerio del Interior, arrojaba un 7,7% más de homicidios consumados y las violaciones siguen incrementándose. El año pasado, un 2,8% (hasta las 5.363)

Del análisis de esas cifras elaborado por Rubén Pulido, nos quedamos ahora con el dato de que en Cataluña se producen casi 5 violaciones al día, ya que, durante 2025 se registraron 1.794 agresiones sexuales con penetración.

El experto en inmigración apunta a que "no es casualidad; es el resultado de políticas que han priorizado el buenismo sobre la protección real de las mujeres y los ciudadanos". Pero el problema va mucho más allá de las agresiones sexuales. Barcelona se ha convertido en un parque temático de la delincuencia, especialmente de la delincuencia importada y multirreincidente. Perfiles que entran y salen de comisaría como si fuera su segundo domicilio, mientras las víctimas —vecinos, comerciantes, familias— pagan las consecuencias. Y el enemigo, según algunos, seguimos siendo nosotros: los que alzamos la voz para decir que nuestras hijas, nuestros hijos y nosotros mismos merecemos caminar por la calle sin miedo. ¿Cuántas violaciones más? ¿Cuántos atracos más? ¿Cuántas vidas destrozadas hacen falta para que los responsables políticos despierten? ¿Hasta cuándo vamos a seguir mirando hacia otro lado mientras España se desangra en inseguridad y la multirreincidencia se ríe en nuestra cara?