
Si ayer compartíamos el caso de una mujer condenada a pena de cárcel por impedir a su expareja ver a sus hijos, hoy les contamos el caso de otra mujer condenada a pagar 1.000 euros, por impedir que sus hijos vean a sus abuelos paternos.
El Tribunal Supremo ha confirmado una sentencia que impone dicha multa a una madre por impedir que sus hijos mantuvieran contacto con sus abuelos paternos, desobedeciendo de manera grave una orden judicial firme.
La sentencia también condena a la madre al pago de las costas procesales en caso de no abonar la multa. Aunque en este caso no se impuso pena de prisión, el Supremo recordó que en otros procedimientos similares con incumplimientos prolongados sí se han llegado a confirmar condenas de varios meses de cárcel.
Tal como recoge La Razón, dicha sentencia cierra la vía de recursos para la madre y ordena la ejecución definitiva de la condena, subrayando el papel de la autoridad judicial como garante última de los derechos reconocidos en el ámbito familiar.









