Donald Trump ha escandalizado al 'mester' de progresía internacional con sus últimas declaraciones: el único límite a mi poder es mi moralidad. Si hubiese dicho la moralidad cristiana, porque no es suya, es de Cristo, habría sido perfecto. 

Por contra, el 'dulce Albares', ministro de Asuntos aproximadamente exteriores del Reino de España, se guía por el derecho natural internacional o, lo que es lo mismo, un derecho que sirve para un roto y para un descosido. Además, suena bien y provoca un impacto inicial inigualable. Por eso, Albares asegura, como si estuviera masticando un limón, que lo de Donald Trump es la ley de la Selva mientras que las torturas de Nicolás Maduro son... calumnias de la ultraderecha. 

Derecho internacional

 

También asegura que con Nicolás Maduro lo que había que hacer es negociar, pero, miren por dónde, él nunca negoció libertad con la tiranía de Caracas sino cuando dialogó... para proteger a la tiranía de Caracas. Por ejemplo, nunca dialogó con Maduro sobre los detenidos españoles por la tiranía neocomunista venezolana.

La diplomacia española consiste en dejarse dominar por la tiranía china y en resistir a la democracia norteamericana. Así, el 'dulce Albares' arremete contra el ataque del Imperio a Venezuela mientras calla sobre las torturas de Maduro o la represión en Irán

Todo esto es lo que ocurre cuando se sustituye el objetivo derecho natural por el subjetivo y caprichoso derecho internacional. O sea, cuando se sustituye a Dios por el hombre. Trump actúa conforme al derecho natural que tiende a proteger al débil del fuerte; Albares y Sánchez los presuntos pacifistas, defienden la violencia y/o la tiranía según les afecte, o no, a ellos. 

El desastre del mundo actual consiste en que ha sustituido el objetivo derecho natural por el subjetivo y caprichoso derecho internacional. O sea, cuando ha sustituido a Dios por el hombre

No sólo España: Europa lleva años cerrando los ojos frente a las salvajadas de Maduro y compañía contra los venezolanos, casi un tercio de los cuales se ha visto obligada a huir del país. Pero ahora que Trump ha capturado al tirano, Europa y España se rasgan las vestiduras y hablan de la ruptura del derecho internacional: ¡Qué horror!

Y dentro de Europa lo peor es España que encima, no sólo no ha mirado hacia otro sitio ante las barbaridades de Maduro, sino que ha hecho negocios con él.

Multipolaridad no es más que igualar lo desigual: homologar las dictaduras de Oriente con la libertad de Occidente... porque Trump me cae mal

En todo caso, Trump ha roto el Nuevo Orden Mundial (NOM): ¡Bien por Trump!