
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha confirmado que asistirá y hablará en la March for Life (Marcha por la Vida) 2026 en Washington D.C., este viernes 23 de enero. A él se unirán el presidente de la Cámara de Representantes, el republicado Mike Johnson, y el representante Chris Smith, republicano de Nueva Jersey, entre otros oradores en el 53º evento anual a favor de la vida.
Al tiempo que ha confirmado su asistencia ha anunciado otra gran noticia: será padre por cuarta vez. Lo ha comunicado su esposa, Usha Vance, a través de redes sociales, con un mensaje en el que asegura que se encuentran bien y felices: "¡Nuestra familia crece!.
We’re very happy to share some exciting news. Our family is growing! pic.twitter.com/0RohEBYXM7
— Second Lady Usha Vance (@SLOTUS) January 20, 2026
Ambos anuncios no son baladí, es más que evidente el giro provida de la Casa Blanca, venimos de Biden-Kamala ofreciendo abortos gratuitos en actos de campaña, a un Trump que ha retirado los fondos al gigante abortero de Planned Parenthood. Pero más importante si cabe son las actuaciones de JD Vance.
Vance ha asumido un perfil institucional e internacional mucho más intenso que otros vicepresidentes del pasado. Se ha erigido en el principal referente ideológico de la Administración Trump. También en el plano internacional ha participado en los asuntos más relevantes. Su defensa a ultranza de la familia tradicional, abogando por la necesidad de incrementar la natalidad en Estados Unidos, y el hecho de que siempre viaje acompañado por su esposa, la segunda Dama y sus tres hijos pequeños, evoca la imagen de los grandes líderes americanos.
El propio Trump lo ha señalado, junto a Marco Rubio, como su sustituto y las encuestas, y Elon Musk, apuntan a que, cuando acabe el mandato de Trump, vendrán dos más de Vance-Rubio. De cumplirse estos vaticinios, Estados Unidos tendría a un presidente y un vicepresidente católicos y defensores de la vida, algo impensable en la era del 'derecho al aborto'.










